- Nacidos a la vida independiente en aquella extraordinaria ola de descolonización tras la II Guerra Mundial, India y Pakistán se han enfrentado desde ese momento por la región de Cachemira, un pequeño territorio que posee un gran valor estratégico. Guerras y una carrera nuclear marcan sus relaciones mutuas. Entienda el porqué de la actual tensión entre ambos países
Redacción Central (*)
CONSIDERACIONES ESTRATÉGICAS
El conflicto entre la India y Pakistán es la historia de una visceral rivalidad que comenzó en 1947, año de la independencia de ambos estados del Imperio Británico.
La base del conflicto es territorial y gira en torno a Cachemira, una pequeña región de unos 86,000 km cuadrados en la confluencia de los territorios de China, la India y Pakistán.
El interés en esta área es de tipo estratégico. El valle de Cachemira es un pasaje hacia el subcontinente entero a través de la cadena montañosa más alta del mundo, los Himalayas.
Diferencias religiosas subyacen en este problema. El Hinduismo es la religión mayoritaria en la India, y es muy diferente en sus puntos principales al Islam, la religión mayoritaria de Pakistán. Este país llama a la unidad islámica y se atribuye el derecho de integrar la región a su territorio, puesto que la mayoría de población es musulmana.
Pero eso no es todo. Pakistán, un país con grandes extensiones de tierra áridas e improductivas, ve a Cachemira como una solución a sus problemas de dependencia de agua, ya que los ríos Indo, Chenab y Jhelum atraviesan la región. Además, la belleza inmensa del paisaje presenta una gran oportunidad para el turismo.
INICIOS DEL CONFLICTO: PARTICIÓN DE LA INDIA BRITÁNICA
El conflicto principal indo-paquistaní empieza en 1947, cuando los británicos deciden abandonar la zona luego de partir el subcontinente en dos estados, de acuerdo con la demografía propia de cada provincia. Así, todas la áreas con predominio de religión musulmana se unen para formar Pakistán, mientras que los no musulmanes —en su mayoría hindúes— pasarían a formar parte de la India.
Cabe señalar que el Partido del Congreso, encabezado por Mahatma Gandhi y Jawaharlal Nehru, se opuso a cualquier división de la ex colonia. La Liga Musulmana, cuyo líder y padre fundador de Pakistán, Mohamed Ali Jinnah, favorecía y empujó por la opción de la partición de acuerdo al principio mencionado. Estas dos fuerzas fueron los grandes negociadores de la independencia ante Gran Bretaña.
En Cachemira la decisión será muy controvertida. El maharajá (príncipe) que gobernaba hasta entonces en sumisión a las autoridades del “Raj” (el dominio colonial británico, el que siempre tuvo a la India como la joya más preciada de la corona), es hindú, mientras que sus súbditos son en su mayoría creyentes del Islam.
En todo caso, los británicos dejaron entender que la región debía incorporarse a la futura India, ya que ésta ofrece más garantías que Pakistán de poder defender la frontera norte de ataques soviéticos o chinos. Corrían los primeros aires de la Guerra Fría en Europa. En 1949 los comunistas tomaron el poder en China.
De este modo, Cachemira, que por motivos económicos, religiosos y culturales debía pasar a manos de Pakistán, quedó en su mayor parte bajo administración india.
En el fondo, todo parece indicar que las élites políticas de la India nunca aceptaron plenamente la existencia de Pakistán.
PRIMERA GUERRA
En el momento de la partición de la vieja India británica entre Pakistán y la India, el principado de Cachemira queda aislado, con la histórica animosidad entre musulmanes e hindúes incrementada. Tras el 15 de agosto de 1947 (día de la independencia), estalla una lucha guerrillera musulmana contra el maharajá hindú. Éste pidió ayuda armada a cambio de la incorporación del territorio a la India.
La respuesta pakistaní no se hizo esperar. Islamabad movilizó sus tropas a Cachemira y la guerra comenzó. Como consecuencia del enfrentamiento armado y la mediación de la ONU, dos tercios de su área quedaron bajo administración de la India, y el resto correspondería a las autoridades de Pakistán. Tras el alto del fuego de 1949, debía haberse celebrado un referéndum que nunca se celebró por desacuerdo de los dos gobiernos.
LAS OTRAS GUERRAS
Violentos enfrentamientos armados a lo largo de la línea divisoria se repiten en 1965, y conducen a una segunda guerra entre ambas partes.
En 1971, India va de nuevo a la guerra con su archirrival, al intervenir a favor de las fuerzas que aspiraban a separar Pakistán Oriental de Pakistán. El Ejército paquistaní fue derrotado, 90,000 soldados capitulan, y como resultado nace el actual estado de Bangladesh.
En ese contexto, la primera ministra india Indira Gandhi y el presidente pakistaní Zulfikar Ali Bhutto, firman el Acuerdo de Simla y se establece la “Línea de Control (LOC) de 720 km de largo en la disputada región de Cachemira, que aún perdura y que era la línea del frente al momento del alto al fuego.
La derrota le costó el poder a Bhutto. Es derrocado por un golpe militar. La mitad de su vida independiente Pakistán la ha pasado bajo gobiernos dictatoriales del Ejército, el verdadero poder en ese país.
La frontera entre ambos sectores está a una altura de más de 6,000 metros sobre el nivel del mar, por lo que se le conoce como el campo de batalla más alto del mundo. El frío cobra, a veces, más vidas que el conflicto mismo.
Elementos paquistaníes separatistas cruzan en mayo de 1999 la LOC y ocupan posiciones abandonadas por el Ejército indio en la zona de Kargil, lo cual llevó a un conflicto armado que aunque sin tener las dimensiones de otras guerras, provocó una fuerte respuesta india que logra expulsar a los intrusos.
Sumado a una crisis económica severa, el hecho trajo como consecuencia principal la caída del primer ministro Nawaz Sharif, quien fue derrocado por un incruento golpe dirigido por el general Pervez Musharraf en octubre de 1999. Nadie lloró la salida de Sharif del poder. El líder militar gobierna aún Pakistán y es un aliado clave en la lucha de Estados Unidos contra el terrorismo en Afganistán. El Servicio de Inteligencia Paquistaní tenía excelentes relaciones con el liderazgo Talibán antes del 11 de septiembre y, en buena medida, fue su principal apoyo en su llegada al poder en 1996.
CARRERA NUCLEAR E INTERESES DE POTENCIAS
India fue el primero en poseer el arma nuclear en 1974. Pakistán desarrolló en respuesta su propio programa nuclear. La carrera se intensificó en 1998, cuando ambos países condujeron varios tests, lo cual llevó a sanciones internacionales en su contra.
-Ninguno se ha adherido al Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.
-India ha desarrollado su propio programa basado en gran medida en recursos humanos propios. Junto a China, es un cliente fundamental de armamento ruso desde hace décadas. Aunque formalmente un país no alineado, India tuvo cercanas relaciones con la Unión Soviética. Pakistán fue un aliado de EE.UU. en la Guerra Fría.
-Pakistán ha recibido asistencia de China en el desarrollo de sus bombas nucleares. Ésta es también rival de la India, el único país que puede oponerse —por su población y potencial— a las aspiraciones hegemónicas de China en Asia, siendo la India una potencia regional con aspiraciones mundiales, una condición que su vecino islámico desafía constantemente.
-Rusia apoya las posiciones de India en el tema Cachemira, y se ha comprometido a no vender a Pakistán armamento que pueda alterar la correlación de fuerzas. Rusia e India aspiran a impedir una expansión islámica en el Asia Central.
(*) Resumen: Alberto L. Alemán. Fuentes: Fundación CIDOB de estudios internacionales (España), sitio web de la BBC (http://www.bbc.co.uk) y sitio web del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (Londres).