Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
Prácticamente el Hospital Regional Santiago de Jinotepe sobrevive de la caridad de muchos donantes, al extremo de mantener las bodegas con reservas de algunas medicinas y material de reposición, pero la falta de tratamientos vitales, que son obligación del Ministerio de Salud, son parte de las limitaciones que enfrenta este importante centro asistencial, según el director, doctor Pedro Pablo Novoa.
Fármacos que son necesarios para salvar vidas, dijo Novoa, no siempre son suministrados por el Minsa, y refirió tratamientos potentes para infecciones de vida o muerte, como meningitis, cuadros alérgicos, analgésicos, anestésicos, hipertensores y, sobre todo, mencionó los antineoplácicos que son para tratar cáncer.
HOSPITAL DEBE RESOLVER
Elvia Herrera, responsable de Insumos Médicos del Regional, dijo que hay contemplados 154 productos en la lista básica de dicho centro, pero de éstos sólo el 70% es entregado por el Minsa, mientras el resto debe ser conseguido por gestiones propias de la administración o a través de trueque con otros centros del país.
Herrera informó que desde hace cuatro meses no les entregan guías para suero, las cuales, considera, son vitales para asistir a los pacientes; sin embargo, dijo que este producto se ha conseguido por medio de trueque con otros hospitales.
Señaló que en el caso del fármaco digoxina, que es para tratar problemas serios del corazón, el Minsa tiene 3 años de no hacerla llegar, y la administración la garantiza a los pacientes que no tienen capacidad económica a través de donaciones.
La hidrocortisona, ranitidina inyectable y amoxicilina son otros medicamentos que no entrega el Ministerio desde hace unos tres meses, dijo Herrera. Sin embargo, aseguró que el centro recibe una ayuda directa por parte de donantes que suministran insumos médicos como gasas, algodón, soluciones, medicinas, hilo para sutura y guantes, entre otros.
Novoa señaló que en lo que va del año han recibido una donación de 180,000 córdobas en medicinas por parte de varios ONG como Visión Mundial, Misión de Gracia, Acción Médica Cristiana, Coprosa, y por parte de la actual primera dama María Fernanda de Alemán, y de la próxima, señora Lila de Bolaños.
El galeno explicó que desde hace ocho meses el centro tenía descompuesto el aparato de ultrasonidos, y por medio de dos personas que financiaron los 5,000 dólares de su reparación es que recientemente se logró activar este servicio.