¿Terror bendito?

Sólo un corazón enfermo por el odio puede llamar “bendito” al uso del terror contra gente inocente. Y Ossama Bin Laden, líder de la organización terrorista Al-Qaeda, ha demostrado, una vez más, tener su corazón lleno de odio contra todo lo que huela a Occidente. Es así que en su más reciente aparición televisiva pregrabada, ese siniestro personaje calificó como “benditos” los crueles ataques que terminaron con la vida de más de tres mil inocentes el 11 de septiembre pasado en Nueva York y Washington.

Bin Laden no está loco; está lleno de odio, que es mucho peor, y eso lo hace un individuo sumamente dañino y peligroso, porque continúa envenenando el corazón de miles de personas a las que ha hecho creer que la guerra contra él y Al-Qaeda, no es una guerra contra una viciosa organización terrorista, sino una guerra contra el Islam. Y por supuesto que no hay nada más alejado de la verdad que esa malévola afirmación. Pero él sabe muy bien que tal aseveración le sirve a sus propósitos, y por eso es que —como en su más reciente aparición televisiva— la sigue haciendo.

No hay duda de que Estados Unidos y demás países miembros de la coalición antiterrorista tienen que continuar su lucha contra ese mal que amenaza con impedir la vida pacífica y civilizada en el mundo. Hasta el momento, el éxito de la coalición ha sido rápido y dramático, pero continúa siendo una tarea inacabada, y queda todavía mucho camino que recorrer para ganar la contienda y para demostrarle a los musulmanes que la guerra no es contra su religión sino contra quienes la han usado como mampara para cometer crímenes y actos terroristas.

Y esto último no es una tarea fácil, porque, entre otras razones, los estados musulmanes más tradicionalistas parecen no estar dispuestos a permitir que se discuta ese tema abiertamente a través de los medios de comunicación. Hay que recordar que muchos de esos estados imponen controles y restricciones a la libertad de expresión, y para que la verdad salga a luz es necesario el debate abierto y franco.

Aun así, deben buscarse avenidas que permitan llevar ese mensaje, cuya veracidad más contundente radica en el hecho de tener a casi siete millones de musulmanes en Estados Unidos conviviendo en paz con cristianos, judíos, y gente de todas las creencias y religiones del mundo. Las comunidades de musulmanes en Estados Unidos y en otros países occidentales miembros de la coalición antiterrorista, como Inglaterra, Francia, Alemania e Italia, son libres de practicar su religión sin restricciones de ninguna especie, lo cual sería imposible si fuera cierto lo afirmado por Bin Laden de que se trata de una guerra contra la religión islámica.

¿Será posible que la falta de libertad e intolerancia en muchos estados árabes tenga algo que ver con la religión islámica, o será algo que obedece más bien al deseo de sus gobernantes de ejercer el poder despóticamente y que para lograrlo no reparan en usar la religión como excusa? Las opiniones están dividas. Algunos estudiosos del fenómeno de la intolerancia y de la falta de libertad en esos países están convencidos de que el Corán, que es el libro sagrado de los musulmanes, no da mucho espacio para la libertad religiosa. En cambio, otros afirman que en el Corán, al igual que en la Biblia, se encuentran las bases que permiten afirmar la dignidad de cada persona, y, por consiguiente, su libertad para abrazar la religión que desee sin temor a ser perseguida y castigada, como pretenden Bin Laden y sus fanáticos seguidores.

Este mundo cada vez más integrado por el comercio y los medios de comunicación, requiere de un alto grado de tolerancia para convivir pacíficamente. Pero esa tolerancia no debe obedecer a un laxo relativismo religioso, sino al reconocimiento de que toda vida humana viene de Dios y que, por lo tanto, merece nuestro total respeto. Bin Laden es un fanático intolerante que está muy distante de creer tal cosa, y por eso es capaz de llamar “benditos” a los actos de terror que destruyen vidas inocentes. Y por esa misma razón, él y sus seguidores no deben prevalecer.  

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