AFP
WASHINGTON.- La llegada del euro es juzgada favorablemente por los medios de negocios y las autoridades en Estados Unidos, que estiman, no obstante, que la moneda europea aún debe demostrar sus aptitudes para competir con el dólar como principal divisa de reserva mundial.
“Pensamos que es una buena cosa para las empresas de ambas márgenes del Atlántico, ya que esto va a facilitar los intercambios mundiales”, estimó Willard Workman, uno de los responsables de la Cámara de Comercio estadounidense en Washington.
Para las sociedades estadounidenses, la entrada en vigor efectiva del euro, que ya tomaron en cuenta desde su lanzamiento en enero de 1999, les permite sobre todo reducir sus costos ligados a la cobertura del riesgo de cambio, y racionalizar más sus actividades en el continente europeo, explicó.
“Es posible que el euro pueda un día llegar a ser un rival del dólar como moneda de reserva”, pero para que esto suceda “será necesario que la nueva divisa europea pruebe su credibilidad”, dijo Workman.
La gran interrogante es si el Banco Central Europeo será capaz de imponer una política monetaria única a 12 países cuyas economías atraviesan situaciones diferentes, unas en fuerte desaceleración de su crecimiento y otras en fuerte expansión, señaló Workman.
La moneda europea perdió más de 20 % de su valor en relación con el dólar desde su creación, en enero de 1999, y la participación del billete verde en las reservas mundiales subió a 65% contra un poco más de 20% para el euro y 8% para el yen, según estimaciones de Conference Board, un instituto de coyuntura privado estadounidense.
En una reciente intervención ante los ministros de Finanzas de la zona euro, el director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Kohler, deploró el hecho de que “la integración económica europea estaba claramente rezagada en relación con la integración monetaria”.
Este desfase significa, señaló, que la Unión Europea “no utiliza plenamente su enorme potencial para generar más crecimiento y mejorar su competitividad”.
Los 12 países que adoptaron el euro como moneda tienen, sin embargo, en conjunto, un poder económico y financiero comparable con el de Estados Unidos, dijo a fines de noviembre Alan Greenspan, el presidente de la Reserva Federal estadounidense.