- Serrano Caldera advierte sobre relación Presidencia-Parlamento
Nidia Ruiz López [email protected]
La estabilidad nacional es el reto que, a juicio del analista político Alejandro Serrano Caldera, debe enfrentar el Presidente electo Enrique Bolaños, y todas las demás figuras políticas y la sociedad nicaragüense, incluyendo al presidente actual, Arnoldo Alemán, y a Daniel Ortega, secretario del Frente Sandinista.
Manifestó que, en buena parte, la estabilidad depende del comportamiento de Bolaños, Alemán y Ortega, pero, además, considera que la población debe exigir estabilidad.
Serrano Caldera indicó que la estabilidad es necesaria para el desarrollo de un gobierno “armónico, eficaz y eficiente”, para generar la confianza que precisan los inversionistas tanto locales como extranjeros, y la modernización del Estado.
Añadió que contribuye a la estabilidad si el liderazgo político presente en el Parlamento, “de alguna forma entiende que la nueva etapa de la vida política nicaragüense está marcada por el mandato de las elecciones del cuatro de noviembre”.
OBEDECER AL PUEBLO
“El país no podría tener estabilidad si cada quien va queriendo sacar su beneficio personal, tomando en cuenta medición de fuerzas y tomando en cuenta que de alguna manera el pueblo ha dado un mandato y que ese mandato debe de ser respetado”, manifestó Serrano.
Indicó que está por verse si Bolaños tiene el respaldo de la bancada de su partido en el Parlamento, ya que existen muchas especulaciones.
“Finalmente, el Presidente de la República será Enrique Bolaños, y de alguna manera las iniciativas gubernamentales le deben corresponder a él; en caso de que no sea así, indiscutiblemente la gobernabilidad se va a ver afectada y el país se va a ver de alguna forma en ese elemento que es la inestabilidad”, comentó Serrano.
RESPALDAR A BOLAÑOS
Una de las pretensiones del actual mandatario y próximo diputado es ser presidente del Parlamento. Serrano Caldera considera que no se le puede impedir a Alemán que sea presidente si tiene el respaldo de la mayoría de los diputados.
“Lo que sí hay un argumento, jurídico, político y ético fundamental, es entender que una presidencia de la Asamblea no significa una presidencia alternativa a la Presidencia de la República, significa una presidencia de la Asamblea, que es una coordinación del cuerpo legislativo, significa tener algunas iniciativas, pero no sustituir con sus iniciativas las que le corresponde al Presidente de la República”, comentó Serrano.
Una de las promesas de campaña de Bolaños fue la despartidización de los poderes del Estado. Puntualizó que la iniciativa de Bolaños se tiene que respetar y apoyar, “por lo tanto, las otras dos fuerzas que fueron los actores del pacto están en la Asamblea, se trata que ellos, para que pueda haber estabilidad, comprendan que su rol es respaldar la gestión del nuevo gobernante, siempre y cuando se encauce dentro del plan de gobierno”. Este apoyo no tiene que entenderse —según Serrano Caldera— como un cheque en blanco.
FRENTE DEBE HACER OPOSICIÓN CONSTRUCTIVA
Alejando Serrano indicó que el Frente Sandinista debe hacer una oposición crítica, pero constructiva, ya que el país enfrenta un momento crucial de dar un cambio en su actuar.
Manifestó que la relación entre Bolaños y Ortega debería ser “normal”. Además de dar un respaldo no a la persona, sino a las políticas expuestas en la campaña electoral, como probidad en la gestión pública, modernización del Estado, y priorización de políticas sociales, entre otros puntos.
Serrano manifestó que le parece que el esfuerzo principal con que debe iniciar su gestión es fortaleciendo las garantías a las inversiones, además de mantener la independencia de los poderes del Estado.
“Desde el momento mismo que el Ejecutivo respete la independencia de poderes y deje a cada poder que actúe conforme la Constitución y no conforme lo que el partido o el líder le diga, le pide, allí cesa una presión constante”, explicó Serrano Caldera.
Considera que Bolaños tratará de demostrar que existe confianza de los inversionistas nacionales e internacionales en su gestión.
“Y desde este punto de vista él va a tener un respaldo concreto y efectivo, no retórico ni declarativo de una inversión fuerte en el país en los programas que son estratégicos”, indicó Serrano.