- Pequeñas maltratadas en sus hogares reciben “protección” de hombres mayores que las acogen en sus casas
Mercedes PeraltaCORRESPONSAL/[email protected]
“El trabajo más fácil”, como equivocadamente es calificada la prostitución o trabajo sexual, entre menores de edad ha aumentado en los últimos meses en León, por la migración de trabajadoras del sexo de Chinandega, tras el cierre que hizo la Policía de prostíbulos y casas de cita en aquella ciudad.
La estimación la hizo la teniente Karla Espinosa, funcionaria de la Comisaría de la Mujer y la Niñez quien, aunque no reveló estadísticas, indicó como lugares de oferta de la actividad sexual, el by pass y la esquina conocida como la Proquinsa, en las inmediaciones de la antigua Estación del Ferrocarril.
Espinosa admitió que han faltado medidas del órgano policial para frenar el tráfico sexual y hasta trata de blancas, de la que se habla en esta ciudad, pese a la voluntad de esta institución para poner fin a esos abusos.
La jefatura de la Policía, meses atrás anunció que el estacionamiento de furgones en la carretera de circunvalación o by pass sería prohibida y se asignaría un espacio propio para ello, pero aún no ha cumplido.
Un equipo de la Asociación “Mary Barreda” de León, que desarrolla los programas de prevención y erradicación de estos males, realizó entre agosto y noviembre del 2001 una encuesta con 94 niñas y adolescentes, sobre la “Explotación sexual comercial”.
UNA GAMA DE ABUSADORES
La investigación indica que la explotación sexual comercial es una de las violaciones más graves y que sus abusadores se encuentran entre miembros de la familia, amigos, novios, policías, dueños de bares y hoteles, turistas y profesores.
Las denuncias que han llegado a medios radiales y a la Policía, revela que también los “furgoneros” o conductores de transporte de carga internacional, que frecuentemente se estacionan en el by pass de León y en la salida a La Paz Centro, se encuentran entre los principales abusadores de menores.
“Marcia”, estudiante de 15 años, de vez en cuando brinda sus servicios sexuales para apoyar al ingreso económico familiar. Manifiesta que algunos “furgoneros” las invitan a cenar, para no estar solos.
“Sólo quieren compañía. Nos pagan 20 ó 50 córdobas y no nos piden hacer sexo. A veces los acompañamos hasta las fronteras y nos regresamos en iguales condiciones, pero cuando hacemos esto nos pagan más”, asegura.
PROSTITUCIÓN CAMUFLADA
El trabajo que realizan muchas de las menores que son víctimas de la explotación sexual comercial, está revestida “de acciones paternales o humanitarias”.
La encuesta de la Asociación “Mary Barreda” revela que en León, salvo excepciones, la prostitución se da en forma encubierta siendo “las casas de viejos”, los lugares en donde llegan las menores, que han salido de sus casas obligadas por la violencia que sufren.
La gratitud hacia sus “salvadores”, las obligan a no denunciar la explotación que sufren de parte de ellos y otros hombres, que pagan a los dueños de esas casas por los servicios sexuales que reciben de las niñas y adolescentes.
CONSECUENCIAS DE LA PROSTITUCIÓN
La práctica de sexo sin protección expone a las menores a enfermedades de transmisión sexual, al consumo de alcohol y droga “para no sufrir”, además de embarazos precoces no deseados.
El Silais y otras organizaciones como Xochiltquetzal de Managua, apoyan con exámenes de laboratorio y medicamentos a las adolescentes para combatir o prevenir las enfermedades de transmisión sexual.
La Asociación “Mary Barreda” estima necesario una campaña educativa, de sensibilidad social para incidir en el cambio cultural, lo que podría bajar los niveles de riesgo entre las niñas vendedoras ambulantes de los mercados y terminales de buses y de aquellas que viven cerca de lugares turísticos, que son las más expuestas al trabajo sexual.
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