- Dice que agente comenzó batalla en la que un niño resultó herido
Iván Olivares Bonillay Juan Ignacio [email protected]
La Sra. María del Carmen Mojica dijo que denunció ante la Oficina de Asuntos Internos de la Policía Nacional, a su vecino, el agente Mauricio Mendoza, asignado al Distrito Tres, a quien acusa de iniciar un pleito en el que un niño de ella, Gerardo Castro Mojica, resultó lesionado en la cara.
En su versión, la quejosa dijo que el policía Mendoza comenzó una batalla contra un grupo de jóvenes, y que habría disparado proyectiles de fusil AK en dirección al aire para intimidarlos, pero que los muchachos se envalentonaron y comenzaron una guerra de pedradas contra él.
Una de esas piedras cayó en la cara del pequeño Gerardo, hiriéndole en la ceja y mejilla izquierda, lo que ameritó varias puntadas. Poco después llegó una patrulla policial del municipio, que se llevó a varios muchachos detenidos, y ella tuvo que buscar un médico primero, y al subcomisionado Alan Vallecillo, jefe de la Policía de Ciudad Sandino, para exponerle su versión del caso.
VERSIONES Y RESPONSABILIDADES
La madre dijo a LA PRENSA que responsabiliza a Mendoza por cualquier cosa que le pase a ella o a su familia, a la vez que se quejaba por el presunto maltrato que le dio uno de los patrulleros —al que llaman “Manguera”—el día de los hechos.
Pero al jefe Vallecillo los hechos le fueron explicados de otro modo.
Explicó que lo que en realidad ocurrió, fue que el 16 de diciembre, un grupo de pandilleros llegó a apedrear la casa del agente Mendoza, hiriéndole en la cabeza, y que en la acción vandálica, también resultó herido el pequeño Gerardo.
Vallecillo prometió que los hechos serán debidamente investigados, no sólo por el personal a su cargo, sino también por Asuntos Internos, Criminalística y la CPDH.