Estimada Ginecóloga:
Soy una mujer de 28 años, tengo tres hijos, ya me operé para no tener más. Actualmente mi hijo menor tiene cinco años, y tengo un mioma en la matriz que me dijeron que no es cáncer, pero el doctor considera que es necesario quitarlo.
Me separé de mi esposo anterior porque él formó otra familia y tengo un año de tener una nueva pareja. Mi esposo actual no tiene hijos, quiere mucho a los míos, pero queremos tener un hijo más. Las condiciones económicas son estables y quisiera me ayude para ver si podemos. No quiero quitarme la matriz.
Respuesta:
Tu carta contiene dos preguntas, que son meritorias contestar para que puedas analizar tu situación y procurar hacer los pasos necesarios para que ustedes realicen esta meta común, que es tener un hijo.
Si él es como dices, responsable, amoroso y te quiere a ti y a tus hijos, creo que vale la pena hacer el esfuerzo para favorecer las condiciones que los lleven a poder tener su hijo. Creo que esto no afectará a tus hijos anteriores porque dices que económicamente están bien, y él los quiere mucho.
De entrada debes saber que es posible quitar solamente el mioma de tu matriz y dejártela para que te puedas embarazar.
Cuando una matriz tiene miomas, que son tumores benignos, se quita la matriz en el caso de que la mujer ya tenga los hijos que desea tener, pero en el caso de que uno quiera tener más hijos, se hace miomectomía, es decir, se quita sólo el mioma y se deja el útero o matriz, para los siguientes embarazos.
Me dices además que tienes hecha la Salpingoclasia bilateral, que es la operación para ya no tener más hijos y en este caso, es otra situación que hay que resolver para que de nuevo tú puedas embarazarte.
Puedes hacerte la recanalización de trompas que desde 1981 la hacemos en Nicaragua y que tiene hasta un 80 por ciento de éxito. Esta cirugía consiste en quitar la parte donde se cerraron las trompas uterinas y unir los cabos buenos de ellas, con el fin de que los óvulos vuelvan a entrar a la matriz y así puedas de nuevo embarazarte.
Estas dos cirugías —la miomectomía y la recanalización de las trompas de Falopio— se pueden hacer en una misma operación. Llevan los riesgos propios de toda cirugía, pero no se consideran de riesgo especial, sobre todo si la realiza una persona especialista en el campo de la fertilidad y si la misma tiene una habilidad quirúrgica adecuada.
Antes de hacer la operación, deben hacer un análisis del semen del varón, para estar seguro que está bien y si es necesario iniciar tratamiento lo antes posible, para mejorar la cantidad y la calidad de los espermatozoides, para que cuando tú ya estés recuperada de tu cirugía, puedan en poco tiempo obtener el embarazo.