- La futura bancada liberal no ve ninguna posibilidad de quitarlo mientras Honduras no eche pie atrás en su tratado con Colombia
Consuelo Sandoval [email protected]
Si dependiera de los futuros diputados de la bancada legislativa del oficialista Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Impuesto por la Soberanía que grava con el 35 por ciento a los productos importados desde Honduras, no sería derogado en tanto el gobierno hondureño no revoque el acuerdo suscrito con Colombia que cercena gran parte de nuestro territorio marítimo.
El nominado vicepresidente de la directiva parlamentaria, Wilfredo Navarro, reafirmó que la razón de ser del impuesto patriótico está en la decisión de Honduras de firmar con Colombia un acuerdo que lesiona la soberanía de Nicaragua.
“Mientras esté de por medio el tema de la soberanía nacional, nosotros no vamos a derogar el impuesto patriótico, en tanto Honduras no eche pie atrás en su acuerdo con Colombia”, argumentó.
IMPORTAR DE OTROS LADOS
Afirmó que los productos que ingresan a Nicaragua desde Honduras podrían ser importados desde Guatemala, El Salvador y Costa Rica, decisión que tendría el propósito de reducir el impacto que provoca al bolsillo de la población nicaragüense, pues la aplicación del gravamen encarece el precio de los bienes hondureños.
No obstante, rechazó que con esa propuesta esté tratando de sugerir el rompimiento unilateral de las relaciones comerciales de Nicaragua con Honduras.
Negó que su posición evidencie contradicciones con el ministro designado de Fomento, Industria y Comercio, Marcos Narváez, quien se pronunció por la derogación del impuesto de soberanía.
“Yo creo que es la opinión de una persona que no está dando su criterio como parte del gobierno porque él es un ministro designado, porque otro miembro del gobierno de don Enrique (Bolaños), el secretario técnico, Mario Arana, expresó que la opinión de Narváez no representaba la posición oficial del gobierno y yo creo que es lo correcto”, insistió.
La diputada electa, María Haydée Osuna, coincidió con Navarro y minimizó el volumen de las importaciones procedentes de Honduras.
“Lo más importante es defender la soberanía nacional, los bienes que se importan de Honduras bien podrían traerse de otros países centroamericanos. No es una cantidad significativa las importaciones y exportaciones”, declaró.
En tanto, el legislador electo Fernando Avellán, argumentó que Nicaragua tiene todo el derecho de mantener el impuesto, mientras Honduras esté afectando y agrediendo la soberanía nacional e integridad territorial.
“No pienso levantar cualquier tipo de sanción”, exclamó.
SOBERANIA AL 35 POR CIENTO
La Asamblea Nacional aprobó el 7 de diciembre de 1999, el Impuesto por la Soberanía del 35 por ciento aplicable a todas las importaciones procedentes de Honduras y Colombia, en represalia por la ratificación el 30 de noviembre del mismo año, del tratado Ramírez-López, suscrito entre ambas naciones, acuerdo que las autoridades nicaragüenses argumentan, cercena 130 mil kilómetros de nuestro territorio marítimo.
Nicaragua interpuso una demanda contra Honduras el 8 de marzo del año 2000 ante la Corte Internacional de Justicia y el 21 de marzo pasado presentó la memoria sobre sus alegatos.