Soldados norteamericanos obligan a permanecer en el suelo a unos sospechosos de colaborar con el régimen del ex hombre fuerte de Panamá, Manuel Noriega, derrocado por una intervención militar de EE.UU. en 1989. (Inserto) Manuel Noriega.

A 12 años de la invasión de EE.UU. a Panamá

Juan Zamorano (AP) PANAMA.- Panamá recordó este jueves el 12 aniversario de la invasión de Estados Unidos al país, en medio de una crisis económica y con heridas aún abiertas entre aquéllos que sufrieron los bombardeos. La cifra de las víctimas de la acción militar es todavía inconclusa y persisten opiniones encontradas sobre si la […]

Juan Zamorano (AP)

PANAMA.- Panamá recordó este jueves el 12 aniversario de la invasión de Estados Unidos al país, en medio de una crisis económica y con heridas aún abiertas entre aquéllos que sufrieron los bombardeos.

La cifra de las víctimas de la acción militar es todavía inconclusa y persisten opiniones encontradas sobre si la invasión, que derrocó al dictador Manuel Noriega, fue favorable o no para Panamá.

“La democracia que tenemos hoy en día —y que no es perfecta— se fue afinando con las administraciones que sucedieron a la invasión”, dijo el ex presidente Guillermo Endara, quien asumió el poder tras la caída de Noriega.

Pero para el dirigente popular Héctor Ávila, la invasión dejó “dolor e hirió profundamente a muchos panameños”.

Alrededor de 20,000 soldados estadounidenses participaron en lo que Washington llamó operación “Causa Justa” para sacar del poder a Noriega, quien tomó el control del país a fines de los 80.

Noriega se entregó días después de la invasión. Fue enjuiciado y condenado a 40 años por narcotráfico en Estados Unidos.

Estados Unidos y Panamá estimaron entre 400 y 600 los muertos durante la invasión, incluyendo a una veintena de norteamericanos, pero organismos de derechos humanos sostienen que hubo más de un millar de panameños caídos.

Los que más sufrieron fueron los miles de residentes del sector capitalino de Chorrillo, donde se situaba el cuartel central de Noriega. El lugar fue bombardeado la madrugada del 20 de diciembre de 1989.

Los incendios que siguieron al ataque destruyeron las viejas casas de madera, luego sustituidas por edificios de concreto para una buena parte de sus residentes damnificados.

“Ni 12 años, ni toda la vida serán suficientes para olvidar las consecuencias que trajo la invasión a mí y a mi familia”, dijo Luis Mejía, quien perdió a su padre de crianza durante los bombardeos.

A las familias del Chorrillo se les entregó un monto cercano a los 6,000 dólares como indemnización y un apartamento, pero Ávila dice que eso no fue suficiente.

“Hasta la fecha lo que ha quedado son bandas de delincuencia, drogas, desempleo y dolor entre las familias”, se quejó Ávila.

Familiares de los soldados muertos y de víctimas del Chorrillo realizaron la mañana del jueves una tradicional romería en el cementerio capitalino Jardín de Paz.

El acto pasó inadvertido para muchos panameños, más preocupados por los efectos que tienen en sus bolsillos la desaceleración económica que afecta al país desde 1999.

“La invasión fue dolorosa, pero nos liberó de Noriega”, dijo Carlos Ruiz, un desempleado de 40 años. “Ahora lo que más nos interesa es conseguir algo de dinero para las fiestas de Navidad y Año Nuevo”, aseguró.  

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