Sor María Romero

La Iglesia y en ella la Congregación de las Hijas de María Auxiliadora, Asociación Sor María Romero, devotas (os) y amigas de la venerable Sor María Romero en Nicaragua y en el mundo, esperamos con regocijo que el Papa concretice y proclame la fecha oficial para la beatificación de Sor María. Este acontecimiento eclesial requiere […]

La Iglesia y en ella la Congregación de las Hijas de María Auxiliadora, Asociación Sor María Romero, devotas (os) y amigas de la venerable Sor María Romero en Nicaragua y en el mundo, esperamos con regocijo que el Papa concretice y proclame la fecha oficial para la beatificación de Sor María.

Este acontecimiento eclesial requiere de nuestra parte una esmerada preparación poniendo énfasis particular en el conocimiento de la vida y espiritualidad de la venerable, lo que implica también hacerla conocer por el mayor número de personas y si fuera posible, hasta en el más alejado rincón de nuestra Patria.

Dios bendijo a la Iglesia y en particular a Nicaragua con el don de la santidad de esta mujer consagrada, que desde su sencillez y humildad supo hacer del mandamiento supremo de Cristo —amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos— su estilo de vida. Sor María Romero, contemporánea de muchas personas que viven aún dan testimonio de su santidad, se nos presenta como un ejemplo imitable también por nosotros. Como Jesús, como Don Bosco puso sus ojos y su corazón en los pobres, en aquéllos que el mundo rechaza. Soñó grandes proyectos para hacer el bien, contando casi siempre con escasos recursos, pero al mismo tiempo con una gran confianza en su Rey y en su Reina, que nunca le negaron cuanto les solicitó; pudo así dar casas, pan, vestidos, salud, consuelo a cuantas personas acudieron a ella, en búsqueda de ayuda, sirviéndose del contacto con las personas para hacer conocer y amar a Dios y a la Virgen, para encender la fe y transformar los corazones.

Preparémonos para el feliz día de la beatificación, con gran entusiasmo y con la voluntad de renovar nuestra vida cristiana, nuestra vida de entrega al Señor. Confiemos la Iglesia, la Patria, nuestra familia, a la valiosa intercesión de esta nuestra compatriota, hoy ciudadana del cielo.

Aprovechamos para desear felices pascuas de Navidad y agradecer a todos los devotos (as), amigos (as) de Sor María Romero, Feliz Año Nuevo 2002, año del centenario del nacimiento de Sor María Romero.

Asociación Sor María Romero, Nicaragua.

  

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