El “golpe” en San Juan de Río Coco

Aseguran que la publicación de sus nombres en los diarios les ha causado “un daño terrible” porque no logran conseguir financiamiento Jorge Loáisiga [email protected] SAN JUAN DE RÍO COCO.- Los pequeños productores de café del municipio de San Juan de Río Coco, departamento de Madriz, se siente estafados, asaltados y denigrados: sus nombres están siendo […]

  • Aseguran que la publicación de sus nombres en los diarios les ha causado “un daño terrible” porque no logran conseguir financiamiento

Jorge Loáisiga [email protected]

SAN JUAN DE RÍO COCO.- Los pequeños productores de café del municipio de San Juan de Río Coco, departamento de Madriz, se siente estafados, asaltados y denigrados: sus nombres están siendo publicados en los diarios nacionales, como deudores del Banco Interamericano (Interbank), sin que ellos le deban un solo centavo a la quebrada institución financiera.

“Jamás hemos tenido deudas con Interbank. No sabemos cómo es que ahora tenemos deudas de miles de dólares con ese banco. Si quieren quitarnos nuestras propiedades y nuestras cosechas vamos a defenderlas con todo lo que podamos, y por eso exigimos justicia”, dijo Bernasconi Montealegre Torres, uno de los productores afectados.

“Nosotros estamos dispuestos a defendernos y queremos que la justicia halle culpables, porque definitivamente ésta fue la estafa del siglo”, agregó Montealegre.

Tras la quiebra del Interbank, en agosto del año pasado, 162 productores sanjuaneños fueron notificados y sorprendidos de que tenían deudas pendientes con la entidad bancaria. La “deuda” total de todos ellos asciende a más de ocho millones de dólares.

Las deudas ascienden desde los 20 mil hasta más de 200 mil dólares. Pero, además, les fue notificado que sus cosechas y sus propiedades en muchos casos estaban hipotecadas por los “créditos” que no fueron cancelados.

Todos ellos han rechazado tajantemente que tengan deudas con el Interbank, y aseguran que su relación financiera era con la empresa Agropecuaria Renacer de San Miguel (Agresami) del grupo Consagro de los hermanos Alex, Saúl y Albin Centeno Roque.

Los Centeno Roque han sido señalados y enjuiciados como los principales responsables de la quiebra del banco al no cumplir con obligaciones de más de 75 millones de dólares con Interbank y detectarse operaciones financieras fraudulentas de parte de las autoridades del banco.

Los productores creen en la versión de que los responsables de Agresami en San Juan de Río Coco y Ocotal, en contubernio con las autoridades del Interbank en el departamento de Nueva Segovia, fraguaron toda la operación que los tiene a ellos en esta situación. Sostienen que estas entidades usurparon sus nombres, falsificaron sus firmas y utilizaron sus documentos para sacar dinero del banco.

De acuerdo con documentos que tuvo a la vista LA PRENSA, corroborados por la Junta Liquidadora del Interbank y testimonios de los productores afectados, las firmas de estos últimos fueron falsificadas, así como cartas de ampliación de créditos y la inflación de las garantías prendarias, así como la sobrevaloración de sus propiedades, todo con el objetivo de sacar los más de ocho millones de dólares del Interbank, sin que se conozca quiénes en realidad fueron los verdaderos beneficiarios.

Los productores sanjuaneños responsabilizan de esto a los representantes de Agresami e Interbank. Ellos aseguran que habían contraído pequeñas deudas con esta empresa, que en su gran mayoría fueron canceladas en los ciclos agrícolas 1998-1999 y 1999-2000.

HAN QUEDADO CON «COLOR» DE MOROSOS

-El daño que están sufriendo los productores de San Juan de Río Coco no se limita a que están recibiendo cobros de préstamos que nunca realizaron, sino que al estar apareciendo en listas de morosos en los diarios, son mal vistos por otras posibles fuentes de financiamiento. Han quedado con el “color” de morosos.

-Enrique Barrera es un pequeño productor de café que produce cuatro manzanas del “grano de oro”, y para ello en el ciclo 1999-2000 le prestó a Agresami cuatro mil dólares. Esa deuda fue cancelada, según documentación que Barrera presentó a LA PRENSA.

-“Nunca tuve relación con Interbank”, asegura, el humilde productor, sin embargo, documentos del banco indican que él debe 35 mil dólares y puso en garantía 500 quintales de café oro. La producción de cuatro manzanas es de apenas unos 100 quintales de café.

-“Esta gente le hizo daño a todo este municipio, porque ahora nadie nos quiere prestar porque nos ven como morosos, mala paga”, dijo.

-El caso de Vilma Victoria Alaniz de Talavera es similar al de Barrera. Para levantar la producción del ciclo agrícola 99-2000 recurrió a Agresami a prestar tres mil dólares. Canceló su deuda con esta empresa y para ella todo estaba en orden.

-Un día de septiembre del 2000 fue notificada que debía al Interbank 45 mil dólares. “Yo no le debo a Alex Centeno ni las gracias, menos al Interbank”, dijo a LA PRENSA. Pero su historia no llega hasta ahí. Su marido también fue notificado de que tenía una deuda de 32 mil 500 dólares.

-“Nos sentimos como que en Nicaragua no existe ni brilla la ley. A mí me parece que el gato encerrado lo tienen entre Interbank con los Centeno”, agregó Alaniz.

-Bernasconi Montealegre Torres, es otro campesino de esta zona dedicado a la producción cafetalera. Tiene dos manzanas de café. En el ciclo 98-99. Prestó a Agresami mil dólares para habilitar su café. También canceló la deuda a esa empresa de los hermanos Centeno. Ahora le aparece una deuda de 98 mil dólares con el Interbank. “Esto es una estafa grandísima”, dijo.

-Por su parte Genaro Rivas González, quien prestó a Agresami tres mil dólares para el ciclo agrícola 99-2000, que ya canceló, aparece con dos deudas en Interbank, sin que jamás haya tenido relación crediticia con esa institución bancaria. Éstas son: una deuda de 35 mil 600 dólares y otra de 66 mil 800 dólares.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí