- Familiares aseguran que joven “se perdió” por consumo de drogas
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Una puñalada que le perforó el corazón terminó con la vida de Evert Miguel González Herrera, de 15 años, cuando presuntamente intentó asaltar a Guillermo Jesús Flores Madrigal y a Gilberto Francisco Mayorga.
Durante la pelea, Mayorga fue quien le quitó la vida a Evert, informó el teniente Orlando Arévalo, jefe de Investigación y Análisis del Distrito Seis de Policía.
Por su parte, Reina Gladys Herrera López, madre de ocho menores incluyendo al joven muerto, denunció en el Distrito Seis de Policía que a eso de las 12 de la noche del viernes, vecinos del Barrio 4 de Noviembre, en Sabana Grande, le anunciaron que su hijo había sido apuñalado.
Añadió que se fue en busca del muchacho y lo encontró tirado —ya muerto— en la calle ubicada de la empresa Tricotextil 300 metros al sur, una cuadra abajo.
Pero aun así, la madre del hoy occiso llamó a una ambulancia, la que trasladó hacia el Hospital-Escuela Roberto Calderón, donde de inmediato le confirmaron el deceso del joven.
El teniente Arévalo explicó que González Herrera tenía varias acusaciones en el tribunal de menores, por robo a mano armada y robos con intimidación.
“Habíamos tenido varias quejas en contra del muchacho muerto, pero debido a que era un menor de edad no podíamos encarcelarlo”, indicó el teniente Arévalo.
Margot Sunsín, familiar del joven apuñalado, aseguró que Gilberto Francisco Mayorga, luego de matar al muchacho, supuestamente llegó armado de un cuchillo hasta la casa donde éste vivía, gritando que también iba a matar a sus hermanos.
Sunsín aseguró que Mayorga gritaba que la puñalada que asestó a Evert éste se la había buscado, y que estaba bien que hubiese muerto porque ya nadie lo aguantaba en el barrio por la robadera que se tenía.
Luego del suceso, la Policía envió una patrulla al lugar y capturó a los sospechosos, quienes se encuentran detenidos en el Distrito Seis de Policía.
SE CORROMPIÓ
María Cristina López González, de 70 años, abuela de Evert, resaltó que el joven un año atrás era una persona tranquila, “un poco inquieto como cualquier chavalo de su edad, pero todo fue que empezara a consumir crack y se nos perdió”.
-“Mi hija sale muy de mañana a lavar y planchar para darle de comer a sus hijos, y no tenía tiempo para atender lo que Evert andaba haciendo”, explicó.
-Subrayó la señora López González que en el Barrio 4 de Noviembre cada vez hay más expendios de drogas, donde lo que más se vende son las piedras de crack.
-“Son docenas de chavalos los que andan buscando qué robar en el barrio y en Sabana Grande, para después venderlo o cambiarlo por crack”, indicó.