- Pequeñas se fugan de sus casas para evitar mutilación
Isabel CoelloEFE
NAIROBI.- Más de ochenta niñas kenianas han huido de sus casas en las últimas semanas para evitar ser sometidas a la mutilación genital femenina o ablación, un rito que afecta al 38 por ciento de las mujeres de este país, según datos de UNICEF.
La práctica, que consiste en la extirpación parcial o total del clítoris y los labios vaginales, marca en muchas tribus tradicionales la transición de la infancia a la vida adulta, aunque motiva una resistencia cada vez mayor entre las adolescentes, que la sufren sobre todo en diciembre, cuando termina el curso escolar.
SIN SALVACIÓN
Ken Wafula, director del Centro para los Derechos Humanos y la Democracia de Eldoret, localidad situada en el oeste del país, confirmó a EFE que en total 87 niñas escaparon de sus hogares en el distrito de Marakwet, en la misma zona.
Las menores buscaron refugio en un centro de la cercana población de Tot, donde 290 niñas se habían reunido para pasar un rito alternativo de inicio a la edad adulta organizado por la asociación World Vission.
“Sin embargo, tenemos constancia de al menos dos casos de niñas que fueron sometidas a la ablación cuando volvieron a casa tras el ceremonial alternativo”, señaló Wafula.
“Con toda seguridad, el número de niñas que huyen para evitar ser mutiladas va a aumentar en el futuro”, añadió.
QUE SEA LEY
El Parlamento aprobó a finales de noviembre la Ley del Menor, que traslada a la legislación nacional la Convención de las Naciones Unidas de los Derechos del Niño, ratificada por Kenia en 1991.
El presidente de Kenia, Daniel Arap Moi, condenó duramente la mutilación genital.