Vida nueva, en Navidad y año nuevo

Mario Beteta

Haced morir pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia.

Vestíos pues como escogidos de Dios, Santos y Amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.

Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él (Colosenses: 3: 5, 6, 12, 17).

Amados hermanos y amigos, que Dios bendiga a cada uno de ustedes es mi primer deseo al dirigirme a ustedes.

Es muy común escuchar en el medio en que vivimos un refrán de todos conocido: Año Nuevo, Vida Nueva. Pero lo toman únicamente bajo el contexto material.

Decimos: el próximo año voy a tener casa nueva, voy a comprar un carro del año, compraré nuevos muebles, voy a superar mi nivel de vida y gozar a mi manera.

Es decir hemos hecho planes para mejorar en el área material (y no es malo, pues Dios quiere que vivamos en prosperidad), pero ¿has hecho planes para cambiar tu área moral? ¿Le has puesto a Dios tu vida en una forma integral: alma, cuerpo y espíritu? ¿Qué lugar ha ocupado o está ocupando Dios en tu vida?

Hermano, en el amor del Señor, quiero hacerte la siguiente reflexión y que seas sincero contigo y con Dios tu creador (Rey de Reyes y Señor de los Señores). ¿Has estado viviendo tu vida teniendo a Dios como centro de tu vida o estás viviendo según la carne y los deleites que ofrece el mundo? Prov.: 14:12 hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero su fin es el camino de la muerte.

Quiero que sepas que estamos viviendo días malos, plagados de corrupción, fornicación, adulterios, borracheras, maldad de todo tipo, avaricia, blasfemia, mentira, traiciones, impurezas, malos deseos, etc.

Déjame decirte que el andar en ese estado provoca la ira de Dios para todo el que anda en desobediencia. Pero déjame animarte querido hermano o amigo que aunque estés pasando calamidades y problemas por estar separado de Dios, no todo está perdido. Cristo te ama y te está esperando que deposites tu vida en sus manos y Él desea lo mejor para ti, quiere darte bendiciones, pero él no puede derramar bendiciones en vaso sucio.

Ten un encuentro a solas con Dios, y si hay algo que necesitas que Él cambie en tu corazón, habla a solas con Cristo y Él te concederá las peticiones de tu corazón. Dios desea que dejemos las cosas del viejo hombre y que nos vistamos con ropas nuevas a la imagen de Él. Dios no desea que nadie se pierda y por ello no ha venido como muchos lo tienen por tardanza.

Espero amado hermano en Cristo que esta reflexión sirva para un futuro mejor bajo el amparo del Espíritu Santo de Dios.

Dios te bendiga y te guarde.

El autor es miembro del Ministerio Cristiano Dios es Amor.  

Editorial
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