Depresión: dolor del alma

Ruth Margarita Ramos Solís

Todas las enfermedades son crueles a su manera, pero hay ocasiones en que la depresión parece ser la más cruel de todas; no es excesivo decir que la depresión es un asesino silencioso. La mayoría de las personas puede comprender que siempre hay un grado de peligro en que una persona con depresión trate de suicidarse. Lenta e inexorablemente estrangula la alegría, el deseo, la paz mental, la capacidad de obtener satisfacción en el trabajo, relaciones y el entorno.

Depresión grave se define como un trastorno del estado de ánimo; es un estado de melancolía prolongada que puede surgir como una reacción ante un “hecho impulsor” como puede ser la pérdida de un ser querido, desastre natural, divorcio etc. o sin ninguna razón aparente.

Se caracteriza como un estado de desamparo profundo, se producen daños en funciones físicas y mentales, capacidad de trabajo, sueño, interés sexual, pérdida del apetito y los procesos del pensamiento.

Entre los síntomas psicológicos más importantes una sensación de total desesperanza y profunda desesperación distinguible del ataque ocasional del bajo estado anímico o una racha de infelicidad.

La desgracia intensa de la depresión es abrumadora, priva a la persona de la creencia y de la esperanza, el dolor mismo se encuentra deprimido, lo que imposibilita tener una salida, y se necesita de tanta energía psíquica para esta reducción que se quedan disminuidos todos los aspectos vitales de la personalidad del individuo. La depresión es esencialmente una pérdida del sentimiento, el deseo y la excitación, una experiencia característica de una persona deprimida es la “despersonalización”; más que una simple pérdida de autoestima, ha sufrido la pérdida última la de sí mismo.

Tiene un efecto muy aislante del resto de personas y suele provocar reacciones de irritación y crítica en los familiares y compañeros. La gente no puede aceptar sin más el hecho de que sin tener nada evidente, el paciente sea incapaz de recuperarse.

Existen factores bioquímicos que predisponen a dicha enfermedad. Se ha descubierto que en muchos casos de depresión se debían a una total perturbación del metabolismo; los aminos. La serotonina y la noradrenalina (neurotransmisores que actúan en el cerebro) se considera que una insuficiencia funcional de estas dos substancias constituye el más importante defecto bioquímico de la enfermedad depresiva.

Existen factores socio-económicos y ambientales que actúan como predisponentes para desarrollar este tipo de enfermedad, de hecho nuestra sociedad moderna cultiva el germen de la depresión, la desesperanza es generalizada, escasez de empleos, inestabilidad social, etc. pérdida de creencias, de fe, creer en algo, profundo vacío espiritual.

CÓMO ALIVIAR LA DEPRESIÓN

Los enfoque más comunes para tratar la depresión son la psicoterapia (terapia de conversación) y medicamentos antidepresivos o una combinación de ambos, los antidepresivos alivian los síntomas de la depresión corrigiendo el desequilibrio bioquímico en los niveles de los neurotransmisores (ej. serotonina) en las células nerviosas del cerebro.

La psicoterapia le ayudará a comprender la naturaleza de su enfermedad y aprender a manejarla, así como a modificar actitudes mejorando su visión de la vida, lo cual es vital; ya que existe un porcentaje considerable de recurrencia de la depresión, dicho trabajo terapéutico requiere de tiempo, disposición y esfuerzo de su parte, es importante que se realice con alguien que conozca la naturaleza de la enfermedad depresiva.

ES NECESARIO MANTNERSE ACTIVO

Un buen régimen alimenticio y ejercicio físico son de gran ayuda, una caminata diaria, correr, aeróbicos; todo esto libera adrenalina en el cuerpo, lo que ayuda a mejorar.

La música se dice alimenta el alma, dedicarse a actividades que le satisfagan y le hagan sentirse realizado.

La autora es Piscóloga Integral.  

Editorial
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