- Tiró una carga cerrada dentro de un templo
Juan C. SarmientoCOLABORACIÓN/[email protected]
Terror entre los fieles católicos que cantaban y rezaban en la capilla de la comarca Palancito (Paiwas), provocó un ebrio que lanzó dentro del templo una carga cerrada de fuegos artificiales que, además de las atronadoras detonaciones, llenó de humo el lugar.
Los fieles, que aún recuerdan los duros días de guerra en esa zona, creyeron que se trataba de algún grupo armado que les disparaba, por lo que se pusieron histéricos y se agolparon buscando la salida o dónde protegerse de lo que consideraban eran disparos.
Anastasio Vanegas González, presidente de Acción Católica, dijo que los comuneros de su iglesia escuchaban la palabra evangelizadora a eso de las diez de la mañana del lunes, cuando inesperadamente se suscitaron las detonaciones que los hicieron temer lo peor.
La gente comenzó a recobrar la calma una vez que terminaron de escuchar las detonaciones y comprobar que se trataba de fuegos artificiales, por lo que ya tranquilos continuaron con los rezos, en tanto Vanegas González investigaba lo ocurrido.
RETO Y PESQUISAS
Al enterarse que quien provocó la alarma era un ciudadano llamado Otilio Ramírez Artola, que estaba en completo estado de ebriedad, Vanegas González le reclamó, pero recibió como respuesta una serie de ofensas y el reto a que se saliera de la capilla para liarse a puñetazos, o de lo contrario volvería a lanzarles otra cargacerrada.
El presidente de Acción Católica dijo que prefirió continuar dirigiendo los oficios religiosos, hasta que el otro se retiró del lugar por aburrimiento, y que se quejaría ante las autoridades de su iglesia para que le llamen la atención al escandaloso, que también profesa el catolicismo.