William Briones Loáisiga [email protected]
Los 16 conjueces juramentados ayer en el plenario de la Asamblea Nacional, no significan costo alguno para el Estado nicaragüense, ya que únicamente serán llamados para sustituir a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) cuando alguno de éstos sea recusado, enfrente problemas de salud, se implique o excuse de conocer una causa, confirmaron Luis Humberto Guzmán y Yamila Karim, dos de los conjueces.
Aunque el mecanismo para el funcionamiento de los mismos debe ser reglamentado, aseguran que continuarán en sus actividades, y esperan que la CSJ los asignen a las salas en que está distribuida la Corte, considerando sus especialidades, o bien lo hagan por sorteo.
“Es una función eventual, generalmente por un período muy corto”, explicó Guzmán.
Indicó que además de no contar con salarios, tampoco recibirán del Estado vehículos, ni oficinas en la Corte.
Karim, quien calificó el ejercicio de conjuez como “ad honorem”, se desempeña como Superintendente de la Propiedad, en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, cargo en el que continuará, porque asegura que no es incompatible con su nueva función, a menos que en determinado momento el tema a dilucidarse esté vinculado a la propiedad.
También descartó que al haber sido electos a propuesta del PLC y el FSLN vayan a polarizar aún más el Poder Judicial.
“Seleccionaron a los profesionales con base en la experiencia jurídica, los estudios realizados, la conducta que como profesionales han desempeñado durante su vida. Tiene que ver el aspecto ético, los conjueces venimos a ser una especie de suplentes de los magistrados”, explicó.