Chris TomlinsonAP
AFGANISTÁN.- Bombarderos estadounidenses atacaron el domingo colinas y cavernas en Tora Bora para debilitar las defensas de Al-Qaeda en preparación de un gran ataque de grupos tribales afganos por tierra. El primer ministro interino afgano se reunió con líderes de las tribus para tratar de pacificar Kandahar tras la caída del régimen Talibán.
Por otra parte, un helicóptero donde viajaban dos comandantes de la Alianza del Norte cayó en la región norte del país. Los dos líderes murieron. Y por primera vez un tren con ayuda humanitaria atravesó la frontera entre Uzbekistán y Afganistán, con lo que se abre nuevamente un corredor que había permanecido cerrado desde 1967.
El bombardeo alrededor de esta población, bajo las espectaculares Montañas Blancas, pretende sacar de sus probables escondites en cuevas y túneles, a los combatientes de Al-Qaeda.
VALENTÍA AJENA
“Parecían ansiosos por enviar a hombres jóvenes en misiones suicidas, pero parecen estar escondiéndose en cuevas”, dijo Cheney a la cadena NBC.
Los bombarderos B-52 sobrevolaron una y otra vez los pasos en las montañas del área de Tora Bora, entre grandes columnas de humo.
Cientos de combatientes antitalibán miraban desde una distancia de varios kilómetros.
Pero el comandante antitalibán Mohammed Zaman dijo que las bombas no desalojarán por sí mismas a los combatientes de Al-Qaeda, y señaló que el asalto por tierra será difícil, ya que los árabes han construido sus defensas y acondicionado sus cuevas con armas y alimentos durante años.
MORRIR CON HONOR
Al otro lado del frente de batalla, Abu Abdulá, un tunecino de 27 años, dijo que los bombardeos han tenido poco efecto y que sólo han causado la muerte de dos personas y heridas a ocho.
Abdulá dijo que 84 combatientes árabes —principalmente iraquíes, tunecinos, argelinos y egipcios— se esconden en las montañas. “Juro por Alá que Ossama (Bin Laden) no está allí”, dijo a The Associated Press por radio, pero agregó que “ahora no tenemos otra alternativa que abrazar la muerte en vez de la deshonra”.
Justo al otro lado de la frontera con Pakistán, el ejército obtuvo permiso de las tribus, por primera vez, para desplegar a miles de soldados hacia la frontera semiautónoma para cortar las posibles vías de escape, dijo Malik Inyat Jan, jefe de la tribu Kuki Jel.
Agregó que planean tomar posiciones hoy lunes.