Receta del nuevo gobierno

Manuel Sánchez Berríos La situación del país es difícil. hay desempleo, pobreza y muchas necesidades. Los organismos internacionales nos indican que debemos reducir el gasto del Estado. En el sector social no se pueden reducir los gastos públicos, porque sirven para la población necesitada. Sin embargo, hay grandes brechas de salarios, incentivos y prerrogativas entre […]

Manuel Sánchez Berríos

La situación del país es difícil. hay desempleo, pobreza y muchas necesidades. Los organismos internacionales nos indican que debemos reducir el gasto del Estado. En el sector social no se pueden reducir los gastos públicos, porque sirven para la población necesitada. Sin embargo, hay grandes brechas de salarios, incentivos y prerrogativas entre los altos funcionarios y la mayoría de empleados públicos. Se producen muchos gastos innecesarios como representaciones, regalos, propagandas, participaciones y muchos más.

Se plantean políticas de ahorro, pero sólo para los niveles jerárquicos inferiores. Mientras las supervisiones y visitas programadas no se pueden realizar por falta de vehículos, combustible o viáticos; en las altas esferas se asignan hasta tres o más vehículos, varios conductores, cien o más galones de gasolina por mes, y viáticos gratificantes hasta diez veces mayores que los que se asignan a empleados menores. La lista de gastos absurdos es interminable, pero con voluntad política y una firme decisión de cambiar, todas estas anomalías se pueden terminar. La cantidade de dinero ahorrada, se podría emplear en muchas cosas necesarias.  

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