- “Van a ser unas Navidades muy tristes, pero hay que evitar que el año que viene sea un año más triste…”, dijo Alan Estoga, Presidente Ejecutivo de la consultora Zemi Communications
Luisa CabelloEFE
NUEVA YORK.- Las medidas tomadas por el gobierno argentino para defender su sistema cambiario han causado una ola de incertidumbre entre los inversores de Wall Street, al dejar en evidencia aún más la frágil situación del país.
“Es una reacción de emergencia a una situación de emergencia”, dijo Alan Estoga, presidente ejecutivo de la consultora para firmas latinoamericanas Zemi Communications.
Argentina congeló el pasado fin de semana la retirada de fondos de cuentas bancarias o transferencias al extranjero de más de 250 dólares a la semana, con la excepción de los pagos de intereses por deudas, en un intento desesperado por tener la salida de dólares para poder mantener el sistema de paridad del peso.
El gobierno argentino calcula que unos 16.000 millones de dólares han salido del país este año, lo que supone el 20 por ciento del total de los depósitos del Banco Central, con los que respalda su sistema cambiario, ordenado por ley en 1991.
ALTO RIESGO
“La cuestión cambiaria, de un peso o dos pesos por dólar, no es la cuestión y tampoco es la solución, sino que tienen que decidir cómo van a reorganizar su país para hacerlo productivo”, matizó Estoga.
El gobierno tiene que pagar 2,000 millones de dólares y corre el riesgo de quedarse sin fondos, lo que pone en peligro el cumplimiento de las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para hacerles entrega de la próxima remesa de fondos antes de Navidad.
“La situación es muy complicada, ya que Argentina está fuera de los mercados crediticios internacionales”, añadió Estoga. “Van a ser unas Navidades muy tristes, pero hay que evitar que el año que viene sea un año más triste, los impuestos son muy altos, tienen que incentivar la productividad, fomentar el empleo, reestructurar el sector público y hacer competitivo al sector privado”, enumeró Estoga.
Argentina está cerca de cerrar un intercambio voluntario de deuda local de 50.000 millones de dólares, que esperan les ahorre 3.550 millones en pago de intereses el próximo año, y esperan poder cerrar unas negociaciones similares con los inversores internacionales, que temen que una devaluación reduzca el valor de sus bonos.
CAMINO A LA DOLARIZACIÓN
La crisis de Argentina está llegando a un momento decisivo y parece dirigirse hacia una dolarización o hacia una devaluación, señala el periódico The Wall Street Journal en sus páginas editoriales.
En una nota titulada “No lloren por Argentina”, el periódico señala que la crisis de deuda “parece estar llegando al fin a una etapa decisiva y se está acercando, ya sea a una muy discutida dolarización de su economía o a una catastrófica devaluación”.
El periódico recoge los comentarios realizados el lunes por John Taylor, subsecretario para asuntos internacionales del Departamento de Tesoro de EE.UU., que dijo al periódico que las recientes medidas optadas por Argentina son provisionales y no el sustituto de una seria reestructuración de la deuda.
Taylor dijo también que Estados Unidos tiene la intención de oponerse a nuevas medidas internacionales para rescatar a Argentina de su crisis de deuda.