Peritos de la Policía sacan el cuerpo del señor José Claudio Lovo Chacón, quien presuntamente falleció tras varios días de farra.

Taxista aparece muerto en casa

Tenía ocho días de “andar de farra” Juan Ignacio Rosales [email protected] El taxista José Claudio Lovo Chacón (72) fue encontrado muerto en su cama, en su casa ubicada en Rubenia. El Instituto de Medicina Legal no ha dado el dictamen final de las causas de la muerte del señor Lovo Chacón, pero a juicio de […]

  • Tenía ocho días de “andar de farra”

Juan Ignacio Rosales [email protected]

El taxista José Claudio Lovo Chacón (72) fue encontrado muerto en su cama, en su casa ubicada en Rubenia.

El Instituto de Medicina Legal no ha dado el dictamen final de las causas de la muerte del señor Lovo Chacón, pero a juicio de la Policía el miembro de la Cooperativa “Cardenal Miguel Obando Bravo”, murió luego de tomar licor durante varios días seguidos.

La señora María de los Ángeles Avellán, con quien el señor Lovo Chacón convivió maritalmente durante 25 años, procreando a Durley Adolfo (20), comentó que el ahora occiso tenía varios días de andar tomando, pero el sábado fue la última vez que lo vio.

“Él tenía como ocho días de andar tomando, no bebía diario. Es más, pasaba varios meses sin tomar, pero cuando lo hacía pasaba hasta ocho días. Luego tomaba las riendas de su vida y nuevamente empezaba a trabajar”, dijo la señora Avellán.

DOBLE PENA MORAL

Julio Martínez, socio de la cooperativa y amigo del fallecido desde muchos años atrás, relató que el señor Chacón en mayo y diciembre sufría depresiones por la muerte de su mamá y las tenía más fuertes desde hace dos años cuando su hijo menor se fue a vivir a New Jersey, Estados Unidos.

Añadió que el señor Lovo Chacón era una persona muy sana, que no padecía de hipertensión, ni de problemas cardíacos. “Era un hombre fuerte, pero con la debilidad de agarrar farras de varios días, especialmente en diciembre”.

HALLAZGO MACABRO

Orlando Arteaga, presidente de la cooperativa, enfatizó en que el fallecido era miembro fundador, que les alquilaba el local en un precio irrisorio y “su muerte ha impactado a los 49 miembros que somos”.

Explicó que ayer por la mañana cuando la señora María Isabel Siles, secretaria de la cooperativa, abrió el local, sintió un fuerte olor a putrefacción por lo que lo llamó por teléfono y le dijo: “Aquí huele a algo muerto”.

El señor Arteaga verificó lo que su secretaria le había dicho por teléfono, llamó a la Policía que rompió la puerta del cuarto donde dormía, encontrándolo muerto.  

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