Este féretro guarda el cuerpo de Raquel Reyes Navarro, quien murió ahogada mientras asistía a un retiro religioso del Colegio “Sor María Romero”.

Llanto y dolor invaden a comunidad estudiantil

Autoridades del Colegio Sor María Romero sostienen que el viaje no era exigido, pero los familiares aseguran que no sabían que era cerca del lago Cada año, al finalizar el período escolar las tragedias llenan de tristeza al sector educativo Mayda Isabel Meléndez y Moisés Martí[email protected] En medio de dolor y llanto fue sepultada la […]

  • Autoridades del Colegio Sor María Romero sostienen que el viaje no era exigido, pero los familiares aseguran que no sabían que era cerca del lago
  • Cada año, al finalizar el período escolar las tragedias llenan de tristeza al sector educativo

Mayda Isabel Meléndez y Moisés Martí[email protected]

En medio de dolor y llanto fue sepultada la tarde de ayer la niña Raquel Reyes Navarro, una de las dos ahogadas en el Lago Cocibolca, mientras realizaban un retiro espiritual.

Alumnos, profesores, religiosos y familiares de la pequeña le dieron el último adiós en el Cementerio de San Judas, donde fueron depositados sus restos.

El luto que ensombreció la Escuela Sor María Romero, con el ahogamiento de dos estudiantes que participaban en un retiro espiritual, ha provocado expresiones encontradas en torno a si la asistencia a la actividad era obligatoria o no.

Sor Sonia López, directora de la escuela en mención aseguró categóricamente que “los niños no son obligados (a asistir al retiro). Fueron al retiro espiritual y se les recomendó no bañarse”.

En tanto, Rosario Pérez Mena, tía de Raquel Reyes Navarro, sostuvo que Amanda Navarro, madre de la menor, llamó al centro escolar la mañana del viernes para confirmar datos sobre el viaje.

“Mire, aquí estamos en un colegio de formación cristiana y esto es parte de su formación, por lo tanto los niños tienen que asistir y van a un hotel que alquilamos, donde no hay baño y es solamente retiro espiritual. Por eso la mamá le dejó lo del pasaje, si no, no se lo hubiera dejado”, enfatizó doña Rosario.

No obstante, una ex compañera de clase de Raquel, que prefirió omitir su nombre, aseguró que siempre las actividades espirituales se han realizado dentro de las instalaciones del Colegio María Mazzarello en Altagracia y hasta ahora se decidió hacerlo en otro lugar.

Agregó que las monjas de vez en cuando organizan retiros, pero que en ningún momento han sido exigidos. Recordó que al evento asistieron unos 60 alumnos de primer año, en compañía de cuatro profesores y dos monjas.

MADRE DE RAQUEL DA SU VERSION

Amanda Navarro, madre de Raquel Reyes Navarro, comentó que si ella hubiese sabido que el retiro de la Escuela “Sor María Romero” era a orillas del lago, no hubiera dejado ir a su hija, aunque éste fuese exigido.

“Mi hija era bastante tranquila, pero usted sabe cómo son los chavalos cuando andan en grupos y con el agua tan cerca, era lógico que lee diera ganas de meterse”, dijo la señora Navarro.

Dijo, además, entender que la tragedia fue un accidente, pero consideró “incorrecto” de parte de las religiosas del “Sor María Romero” organizar un retiro con 70 alumnos cuando sólo dos maestros eran los que iban a estar cuidando.

“Las religiosas nunca me hablaron de un paseo, sino que era un retiro religioso. Me dijeron que era exigido ir, pero no me dijeron que iba a ser a orillas del lago. Ahora, me dicen que me resigne, que ella se fue preparada, ya que se había confesado, comulgado y que hizo todo lo que manda la eucaristía”, añadió.

Según Navarro, la religiosa que le dio la noticia, Sor Marlene, le comentó que Raquel se acercó a la religiosa para pedirle permiso para irse a bañar, pero ésta le dijo que no. “Después mi hija se fue con la otra muchachita (Brenda Raquel Romero) a la orilla donde se hallaron a una amiguita de ellas que se llama Xóchitl Pérez”, agregó.

La señora Navarro relató que según el testimonio de la niña Pérez, ella estaba jugando en una zona del lago que estaba medio pantanosa, por lo que empezó a hundirse. “En su desesperación, la niña haló a mi hija y su amiga, formando como una especie de cadena. No sé cómo, la Xóchitl pudo agarrarse de unas ramas y salirse, pero mi hija y la otra niña no pudieron salir y se ahogaron”, dijo con mucha dificultad, la señora Navarro.

La otra niña víctima de esta tragedia, Brenda Raquel Romero, de doce años, fue trasladada a León donde fue sepultada.

UNA TRAGEDIA

Aproximadamente unos 60 estudiantes de la Escuela “Sor María Romero” salieron muy temprano a un retiro espiritual en el Hotel Ecológico Las Isletas. Según versiones de algunos jóvenes que participaron en el evento piadoso, pese a que las religiosas negaron permiso para bañarse en las aguas del Cocibolca, unos diez muchachos aprovecharon el momento en que las monjas se dispusieron a cancelar las facturas del hotel para darse el chapuzón que al final terminó en tragedia.

“Por eso defendemos a las monjas, porque ellas no tienen la culpa; ellas habían dicho que no nos bañáramos. Ésta era la primera vez que realizábamos un retiro fuera de la Escuela Mazzarello, y no creo que queden convidadas a volvernos a sacar”, dijeron.

NIÑA SE SALVA DE MILAGRO

La niña Xóchitl Pérez, que por suerte escapó de la muerte, estaba junto a Brenda Romero y Raquel Reyes dentro del agua, pues supuestamente las tres menores eran inseparables. Parece que las tres amigas jugaban dentro del lago haciendo un triángulo, cuando empezaron a pedir ayuda, y las ahora fallecidas de pronto desaparecieron. Erick Urbina al ver que las niñas se ahogaban, sólo pudo rescatar a una de ellas.  

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