Mercedes Peralta/Corresponsal [email protected]
LEON.- El siniestro que el sábado en la noche acabó con 26 tramos de pólvora en el sector del Mercado de La Estación de León y provocó pérdidas aproximadas de 2 millones de córdobas y saqueo, ha generado una ejemplar actividad de solidaridad y protestas de la comunidad que exige seguridad para esos establecimientos y los vecinos.
A las ocho de la mañana de ayer inició un hablatón por iniciativa del alcalde Denis Pérez, quien inmediatamente después del siniestro se reunió con un grupo de los vendedores. En el hablatón radial se solicita dinero, materiales de construcción y la devolución de la mercadería saqueada durante el incendio.
Se espera que hoy lunes, los bancos, empresas privadas, ferreteros, universidades y otras instituciones, brinden su apoyo económico y material a los afectados, en respuesta al hablatón que realizaron ayer el Concejo, las radios y los periodistas de la localidad.
La Dirección General de Bomberos y la Dirección de Investigaciones Criminales (DIC) de la Policía Nacional, hasta ayer al mediodía no habían concluido las investigaciones del caso, y será hasta hoy lunes que se conocerán los resultados técnicos del peritaje, aunque extraoficialmente se asegura que la causa del incendio fue un cortocircuito.
BOMBEROS EVITARON PEORES DAÑOS
La falta de una cisterna permanente con agua por parte de los bomberos, y otras medidas de seguridad que evitaran un suceso como el ocurrido el sábado, en el que afortunadamente no hubo muertos ni quemados, ha generado opiniones adversas en contra de la Municipalidad y organismos que trabajan en la prevención de desastres.
El subteniente Emilio Guerrero, de la Dirección General de Bomberos, jefe del pelotón que enfrentó el incendio, aseguró que la intervención casi inmediata de su institución y del Benemérito Cuerpo de Bomberos, evitó que el fuego trascendiera a los otros quince tramos de pólvora.
Cinco unidades de esas instituciones y dos ambulancias fueron dispuestas para enfrentar el evento, que ha dejado endeudados a los comerciantes, que apenas comenzaban su actividad. Cada uno de ellos tiene cuentas por pagar a sus proveedores superiores a los 30 mil córdobas.