- Unos mil kilos de cocaína iban
escondidos en tablones a los que se les hizo depósitos especiales - Policía encontró cargamento cuando buscaba contrabando
Mario Sánchez mario.Sá[email protected]
La Policía Nacional capturó ayer en un retén de Acoyapa, Chontales, un camión rastra que transportaba aproximadamente 1,000 kilos de cocaína escondidos entre unos 500 tablones de caoba.
La madera con la droga fueron cargadas en San Carlos, Río San Juan, y eran trasladadas al puerto de El Rama, donde presuntamente serían enviadas por barco a Miami, Estados Unidos.
Hasta el momento no se conoce exactamente la cantidad de la droga, ya que son unos 500 tablones de los cuales más o menos la mitad llevaba droga. Se calcula que cada tablón escondía unos cuatro kilos de ésta.
El cargamento de madera, que también estaba ilegal, fue descubierto gracias al “Plan Alacrán” contra el contrabando, que realiza la Dirección de Investigaciones Económicas de la Policía Nacional y la Dirección General de Servicios Aduaneros, reveló la subcomisionada Fátima Flores Méndez, segunda jefa de la Policía de Juigalpa.
Flores Méndez aseguró que por el traslado de la madera fueron capturados dos personas, el conductor del camión placa 207-012 y de la rastra 07011, Miguel Ángel Rodríguez, y el ayudante Eddy Omar González Brenes. La rastra es propiedad de Alberto René Martínez Villatoro, quien fue contratado por Germán Guerrero, habitante también de la zona de Las Banderas.
Flores Méndez y el comisionado Marlon Montano, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, revelaron que el camión fue detenido para verificar si el traslado de la madera era legal, ya que la caoba es una madera preciosa, cuyo corte y comercialización está prohibido en Nicaragua.
El Comisionado Montano aseguró que este cargamento es uno de los más importantes que se han capturado en Nicaragua con el “Plan Alacrán”, y el más importante después de los 20 mil kilos que las autoridades de los Estados Unidos capturaron en las costas de Manzanillo, México, luego de ser avisados por la Policía Nacional de Nicaragua.
EL HALLAZGO
La subcomisionada Flores Méndez afirmó que la droga se descubrió al retener el camión para verificar si el trasiego de madera estaba autorizado, pero se comprobó que no tenía permiso del Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena).
La segunda jefe de la Policía de Juigalpa manifestó que el camión rastra permaneció durante dos horas detenido en el retén y posteriormente fue llevado a la delegación policial para revisar los tablones.
En esa inspección se descubrió que la mayoría de ellos, de unos 2.5 metros de largo por seis pulgadas de ancho y tres de grosor, tenían una regla en la parte del canto que no era natural, sino que parecía una tapa superpuesta.
Flores Méndez agregó que al quitarle la regla-tapa a uno de los tablones, se descubrió que tenía cuatro depósitos y que en cada gaveta estaba metido un kilo de cocaína.
Además de la incautación del camión rastra cargado de cocaína y madera, los agentes de la Policía y los funcionarios de la Dirección General de Servicios Aduaneros, habían retenido otros dos camiones de madera y un furgón con mercadería, pero fueron liberados porque los dueños mostraron la documentación legal.
TRABAJO FINO
La subcomisionado Fátima Flores Méndez, segunda jefa de la Policía de Juigalpa, Chontales, explicó que la droga fue escondida con técnicas industriales de ebanistería, ya que había que ser demasiado acucioso para descubrir que los tablones tenían una delgada regla como tapa, pues a simple vista se observaba que el cargamento era de tablones.
Los tablones fueron abiertos por peritos del Laboratorio Criminalístico en presencia de testigos y de la Procuraduría Departamental de Chontales.
Reveló que la Policía investiga el aserrío donde se trabajó la madera, quién es el dueño del cargamento, quién recibiría la carga en El Rama y a quién se enviaría en Miami, Florida, Estados Unidos.