- Recuerdan a los que asesinaron “porque eran hombres”
Juan C. SarmientoColaboración/Matagalpa [email protected]
“Urge un conjunto de medidas que contribuyan a disminuir este flagelo (la violencia contra las mujeres), que son responsabilidad tanto del Estado como de la sociedad civil”, expresa un comunicado de la Red de Mujeres de Matagalpa, como parte de la campaña que, en ocasión de la “Jornada Internacional por la vida de las mujeres: Ni una muerte más”, vienen realizando bajo el lema “No más crímenes a mujeres”.
Las organizaciones aglutinadas en la red expresan su preocupación por crímenes, como en el que murió la niña de 13 años Ligia Peralta Blandón.
Entre otros, la red se refiere al ocurrido en la comarca Los Mangos (Waslala), la tarde del 31 de octubre. En esa ocasión, la campesina Mercedes Aráuz Pérez, de 22 años, murió a manos de su compañero de vida Vidal Cantillano Olivas, de 23.
Testigos del crimen declararon ante la Policía que ambos viajaban en un bus y que iban discutiendo, lo que culminó cuando Cantillano se sacó una pistola y efectuó varios disparos contra Mercedes, provocándole la muerte cuando al bus le cambiaban una llanta ponchada.
DISPAROS Y MACHETAZOS
Otro hecho similar ocurrió en julio de 1999 en el parque de Río Blanco. En esa ocasión Enrique Jarquín Huete asesinó a su mujer Edelma Jarquín Martínez, en presencia de la hija de ambos, para después terminar con su propia vida al dispararse en la cabeza.
Gladis Arróliga González, de 27 años, también tuvo un final lamentable el 10 de agosto de 2001 en Mulukukú, poco después de haber refugiado en su casa a una mujer que discutió con la compañera de su asesino conocido como “Colmillo de Gato”.
El asesinó cercenó con un machete la cabeza de su víctima, quien trataba de evitar que hiciera lo mismo con la campesina Maritza Cruz, autora de la discusión con la mujer de “Colmillo de Gato”, Petrona Zeledón.
GOLPEADA HASTA MATARLA
En Pueblo Nuevo (El Tuma-La Dalia) se recuerda el asesinato de Aleyda Xiomara Hernández Martínez, hecho ocurrido en el sector de El Sardinal el 22 de mayo de este año.
Aleyda Xiomara murió cuatro días después de haber sido agredida por su cuñado Nicolás Alberto González, quien la golpeó y arrastró un largo trecho del camino, para después intentar ahogarla en una quebrada.
El autor del crimen dejó abandonada a su víctima y horas después ésta fue auxiliada por sus familiares que la trasladaron hacia un hospital donde falleció.