- Nicaragua incursiona en el mercado internacional de los “snacks”
Gustavo Ortega Campos [email protected]
En el mero Occidente del país, Chinandega, está sucediendo todo un acontecimiento desde hace un par de meses, suceso que está trascendiendo las fronteras: Los plátanos y yuca cultivados en una hacienda cercana se están transformando en alimentos rápidos (snacks) y se están exportando hacia Centroamérica.
La experiencia está causando buenos resultados, asegura Orlando Palacio, gerente de Ventas Internacionales de la empresa Agro Pacífico, fabricante de las frituras “Tropi Chips”, elaboradas con los estándares de calidad necesarios para atreverse a negociar para próximas comercializaciones en los Estados Unidos.
Con una inversión de más o menos 4.5 millones de dólares, Agro Pacífico tiene instalada su procesadora en la ciudad de Chinandega, ubicada a unos 135 kilómetros al noroccidente de Managua. Los insumos utilizados en la elaboración de los alimentos son producidos y en otros casos comprados en el mercado local.
El caso del plátano, que se procesa para luego venderlo con dos sabores, es sembrado con riego en la hacienda “Ceylán”, propiedad (al igual que la empresa Agro Pacífico) de la familia Coen Ubilla.
La hacienda cuenta con un área de siembra de unas 210 manzanas de plátanos, principalmente de la variedad “Ceylán”, bautizada así por ser la primera ocasión que se siembra en el país, según comentó Piero Coen Ubilla.
“Es traída desde Hawai, y se bautizó con ese nombre debido a la hacienda”, agrega María Celina López, encargada de la producción de musáceas en la hacienda, cuyo volumen estimado es unos ocho millones de unidades al año.
Pero además de la “Ceylán”, existen otras variedades más, es el caso del “Cuerno Gigante” y del “Cuerno Enano”, las dos producidas en menor escala.
También se están elaborando snacks con papa, yuca y banano. En el caso de las papas (también se fabrican frituras con dos sabores), éstas se compran en el vecino departamento de Estelí. En tanto la yuca y el banano (comercializados con dos y un sabor respectivamente), también son cultivados en la hacienda del grupo.
Coen Ubilla rememora y asegura que la idea de industrializar la producción surge de su padre, el empresario Piero Coen Montealegre, radicado en Guatemala, “tradicionalmente la familia estaba en el negocio de las bananeras, en Miami, sembrábamos el plátano Ceylán y venimos a Nicaragua con el proyecto de sembrarlo en Nicaragua y nos dimos cuenta que necesitábamos darle valor agregado para no depender de los precios internacionales”.
Es así que nace Agro Pacífico, “la planta es la primera fase, estamos haciendo experimentos para hacer batidos de piña”, añade.
El procesamiento de los Tropi Chips cuenta con tecnología actualizada y con extremas medidas sanitarias, en la planta se realizan constantemente análisis de todos los insumos, incluyendo los microbiológicos.
Los insumos acá utilizados (aceite, sabores y especies) son importados y el procesamiento se realiza con extremas medidas de seguridad, y no es para menos, pues los alimentos son cocinados a unos 177 grados centígrados y son cortados y empacados a altas velocidades, actividades a cargo de unas 65 personas con gran destreza en la materia.
EL FINANCIAMIENTO
Coen Ubilla, con experiencia en banca y finanzas, dijo que el acceso al financiamiento para la agroindustria está en dependencia de la calidad tecnológica capaz de garantizar una producción sostenida.
“Mientras no tengamos la visión de producir como en el resto del mundo, con riego, significa que mantenemos la costumbre de trabajar en la agricultura medio año (en el invierno de mayo a octubre), y eso no es así, el mundo no se para si nosotros no tenemos lluvia”, señala.
Coen es de la idea de que los bancos deberían pensar en el financiamiento únicamente si estuvieran sujetos a que fueran tierras de riego para garantizar la producción, o al menos predecir los patrones de producción.
“Nuestro caso es distinto, tenemos varios negocios, entre ellos la Western Union (envío y recepción internacional de transferencias), que es un negocio muy líquido y eso nos permite hacer inversiones de este tipo sin acceder a financiamiento local”, agrega.
Sin embargo enfatiza que la situación actual del acceso al financiamiento obedece a aspectos políticos que inciden en el riesgo país, “sería un poco injusto de tratar de buscar una solución a los productores cuando realmente lo que nos está afectando son otros factores de los que el productor no tiene control a ningún tipo de plazo”.