Álvaro José Gutiérrez Mendoza compareció a los juzgados, pero se limitó a nombrar al penalista Ramón Rojas como su abogado defensor.

Inicia juicio contra victimario de Lidia

Janelys Carrillo Barrios [email protected] Pánfilo Orozco Izaguirre, quien actuará como abogado acusador de Álvaro José Gutiérrez Mendoza por haber ultimado a Lidia Peralta Blandón, aseguró que el joven actuó con premeditación, ventaja y alevosía, por lo que deberá ser juzgado por asesinato. Gutiérrez Mendoza es el joven de 18 años que el viernes anterior, en […]

Janelys Carrillo Barrios [email protected]

Pánfilo Orozco Izaguirre, quien actuará como abogado acusador de Álvaro José Gutiérrez Mendoza por haber ultimado a Lidia Peralta Blandón, aseguró que el joven actuó con premeditación, ventaja y alevosía, por lo que deberá ser juzgado por asesinato.

Gutiérrez Mendoza es el joven de 18 años que el viernes anterior, en la Colonia “Pedro Joaquín Chamorro”, le quitó la vida a la adolescente que se negaba a ser su novia, lo que aparentemente exacerbó su obsesión por ella al punto que prefirió su muerte.

El acusado pasó ayer a la orden del Juzgado Tercero de Distrito del Crimen de Managua, pero no rindió declaración indagatoria por no estar en condiciones de hablar debido a la lesión en la boca que se produjo con la misma arma con que ultimó a Lidia.

El jurista dijo a LA PRENSA que lo ocurrido con la víctima es simple y llano asesinato, porque entre otras cosas, su victimario estaba claro de que la adolescente no tendría ni la más mínima oportunidad de defenderse y que al dispararle a la cabeza su muerte era inevitable.

Agregó que al hechor le esperan por lo menos 30 años de prisión, porque además del asesinato de Lidia, deberá pagar por las amenazas a que la sometió durante mucho tiempo y por el asesinato frustrado de Alfonso López Gutiérrez, el muchacho que la acompañaba.

En el expediente figuran cinco notas y cartas enviadas por Gutiérrez Mendoza a profesores, amigos y Elvira, madre de la víctima, en las que expresa su obsesión por la menor.

“Elvira, tal vez algún día me puedas perdonar pero no podía dejar a la Lidia en brazos de otro. Ella anda con otros; con Fito, Humberto y Noel y no podía dejar que me traicionara de esa manera porque si no era para mí no era para nadie, lo siento mucho… No entrés en conflicto con mis padres, te lo agradeceré mucho”, consigna uno de los mensajes archivados en el expediente.

Ante la Policía, la madre de la menor aseguró que Gutiérrez Mendoza enamoraba a su hija desde que vivían en el Barrio “Domitila Lugo”, en tanto el padre del acusado lo describió como un joven cariñoso, obediente y apreciado por quienes le conocen por su buena conducta.

Llama la atención que en la carátula del expediente la Policía tipifica el hecho como homicidio, sin embargo, en el protocolo de inspección ocular técnico policial verificado en lugar de los hechos se habla de asesinato.

INVESTIGARÁN SALUD DE PROCESADO

El juez suplente Tercero de Distrito del Crimen de Managua solicitó al Instituto de Medicina Legal informe si Álvaro Gutiérrez Mendoza puede permanecer bajo régimen carcelario y si pese a la lesión sufrida en la boca cuando se autodisparó está en condiciones de rendir declaración.

El judicial también pidió a la Policía del Distrito Cuatro informe si el día de los hechos los oficiales que cubrieron el caso realizaron peritaje de parafina en el procesado y en el arma.

Por su parte, el forense Nelson García, quien evaluó a Gutiérrez Mendoza, dictaminó que las lesiones pusieron en riesgo la vida del paciente y recomendó que sea supervisado médicamente a diario “por alto riesgo suicida”.

El dictamen post mortem del médico Walter Cuadra Aragón refiere que Lidia murió por hemorragia subdural debido a fractura múltiple craneal y que la manera de su muerte fue homicida.  

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