Leonel Arana [email protected]
La comunidad nicaraguense de Florida, New Jersey y New York debe formalizar una protesta ante el abuso de la oficina de Aeronáutica Civil de Nicaragua de quitarle el permiso de los vuelos directos a Taca en la ruta Miami-Managua para dárselos a Sansa. Según el plan de Aeronáutica Civil solamente Sansa podrá volar directamente en la ruta Miami-Managua y los pasajeros de Taca tendrían que volar primero a San José o a San Salvador, lo que le agregaría entre 2 y 3 horas al tiempo de vuelo y quien sabe cuántos cienes de dólares al costo del boleto.
Esto es un atentado contra la libre competencia y un ataque directo contra Nicaragua, ya que perjudica la industria del turismo, supuestamente vital, según los planes de desarrollo del nuevo gobierno y contra los intereses económicos de los 350 mil nicaragüenses residentes en la costa este y en el medio oeste de los Estados Unidos.