- Por ahora, lo intentarán por las buenas, pero si no se puede así…
- Todo un barrio de Tipitapa puede ahora dormir en paz
Mario Sánchez P. [email protected]
El subcomisionado Fernando Borge, jefe de la Policía de este municipio de Managua, y el capitán Juan Valle Valle, jefe de Seguridad Pública, afirmaron que el plan de desintegración de las pandillas y reinserción de los jóvenes a la vida social, inició desde agosto pasado, y que ha encontrado apoyo de la población, incluso de los padres de familia de los conflictivos jóvenes, muchos de los cuales han prometido cambiar y dejar esos peligrosos grupos.
PRIMERA COSECHA
Sin embargo, los jefes policiales advirtieron que se está llamando a los jóvenes a dejar ese tipo de actividad delictiva e incluso de mucha peligrosidad en la que han cometido hasta crímenes atroces, pero que la Policía también será dura y pondrá en la cárcel a quienes se resistan a salir de las pandillas.
El capitán Valle Valle, que dirige el plan de reinserción de los jóvenes pandilleros, dijo que el plan comenzó a dar resultados positivos, pues los vecinos del Barrio Orontes Centeno, ubicado en el extremo sur de la ciudad, ya durmieron tranquilos en los últimos días porque algunas pandillas dejaron de accionar.
SE PARECE A AFGANISTÁN
Los grupos autodenominados “Los Malditos”, “Los Batos Locos”, “Los Choyines” y “Los Guaritos”, han puesto en zozobra y angustia a los habitantes, con sus constantes enfrentamientos en la Calle 15, la principal del barrio.
A cualquier hora del día o de la noche, jóvenes desde los 14 a 19 años y hasta mayores de 20, desatan grandes enfrentamientos a balazos usando pistolas, escopetas, fusiles AK, armas hechizas, mientras otros se arman de machetes y piedras, adueñándose de las calles y agrediéndose gravemente entre ellos y a la población.
Los pandilleros destruyen viviendas y vehículos, roban y causan lesiones graves. Durante un enfrentamiento que sostuvieron el fin de semana las pandillas de “Los Choyines” y “Los Batos Locos”, de la zona sur del Barrio Orontes Centeno, contra “Los Malditos” y “Los Guaritos”, resultaron siete jóvenes heridos de bala.
USTEDES DECIDEN
En un hospital de Managua se encuentra grave de muerte el adolescente Dayton Chávez, de 14 años, a quien los pandilleros le dieron una pedrada en la cabeza, causándole fracturas y lesionándole el cerebelo. “Los Dioses”, de la parte norte de la ciudad, mataron a balazos a un joven hace quince días.
Desde esta semana, agentes de la Policía visitan casa por casa a los padres de familia y personas notables, para pedirles apoyo en la pacificación y desarme de las pandillas, y también visitan a los jóvenes, sobre todo a los cabecillas, y los llaman a desistir de esa actividad, advirtiéndoles que de lo contrario, tendrán que enfrentar a las fuerzas policiales.
PRIMEROS RESULTADOS
Quien se entrega de lleno a la labor de reinserción de los jóvenes es doña Neyra Fornos de Campos, que no teme a las amenazas de muerte y destrucción de su casa que le han hecho las pandillas.
“Tenemos ocho días de dormir tranquilos, desde que agentes de la Policía han comenzado a patrullar las calles del barrio y advertir que será dura contra los vagos”, expresó.
José Pérez, uno de los pobladores más afectados porque su casa queda en el principal campo de batalla, prometió que trabajará con la Policía hasta lograr que estos jóvenes desistan de esa agitada y delictiva vida, y dijo sentirse más seguro. “Ya tenemos dos días de estar durmiendo tranquilos”, expresó.
Doña Paula Hernández, que se encuentra muy enferma debido al terror a que ha sido sometida por los pandilleros, que le apedrean su casa y han escapado de matarla, expresó que le pide a Dios para que ilumine a los agentes y a las personas que se esfuerzan por rescatar a estos jóvenes.
Su hijo, el joven Wilmer González, afirmó que los menores, adolescentes y jóvenes que andan en las pandillas aducen que se dedican a esa vida porque no hay trabajo y no hay acceso a los centros de estudios. “Ese no es un argumento, si no estudian o no tienen trabajo, que le ayuden en los quehaceres de la casa a sus padres para gastar las energías”, replicó.