- Sociedad civil hondureña demanda profunda transformación
ACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- El presidente de Honduras, Carlos Flores, entregará el poder el 27 de enero de 2002, después de cuatro años de una gestión frustrada, en parte, por los graves daños causados al inicio de su administración por el huracán “Mitch” a finales de 1998.
Irónicamente, tres años después de esa tragedia y tres meses antes de entregar el poder, otro fenómeno natural, la tormenta “Michelle”, al inicio de este mes “despidió” a Flores con graves inundaciones en el norte y el Caribe del país.
Habían transcurrido nueve meses de la administración de Flores cuando la fuerza devastadora del “Mitch” arrasó con el 70 por ciento de la infraestructura productiva, según fuentes oficiales.
Flores dijo, tras el paso del “Mitch”, que para Honduras el siglo XX había “finalizado”, porque el país “retrocedió 50 años”.
MANOJO DE BUENAS INTENCIONES
La “Nueva agenda” que Flores anunció al asumir la presidencia de este país, más que un programa de gobierno, fue un manojo de buenas intenciones que terminó arrastrado por el “Mitch”, el peor desastre natural que registra la historia de Honduras, con un saldo de 5,657 muertos y pérdidas por unos 5,000 millones de dólares.
La cifra de desaparecidos fue de unos 8,000, mientras que los damnificados sumaron un millón y medio, de los que todavía quedan unos cuantos miles viviendo en macro-albergues.
Durante la gestión Flores, algunos allegados suyos, como el ex ministro de Defensa Edgardo Dumas Rodríguez, abogaron por una prolongación de su mandato, lo que suponía alterar el orden democrático, a lo que el presidente reiteró que no estaría en el poder más de lo que establece la Constitución, cuatro años.
EXPECTATIVAS FRUSTRADAS
La tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que el gobierno de Flores tenía previsto para 1998, de 5.2 por ciento, se redujo al tres por ciento, mientras que en 1999 el impacto del desastre lo bajó a menos 2 por ciento, del 5.5 por ciento esperado para ese año. Para el 2000, las autoridades locales esperaban un crecimiento del 3.3 por ciento y para el 2001 el gobierno abrigó la esperanza de alcanzar del 3.5 al 4 por ciento, pero esas cifras no fueron más que un anhelo, según fuentes privadas.
Carlos Flores, de 51 años de edad, ganó la Presidencia de Honduras en los comicios generales de 1997, al frente del Partido Liberal, tras ser vencido en su primer intento en 1989 por Rafael Callejas, del Partido Nacional.
CRÍTICAS DE LA SOCIEDAD CIVIL
Los cuatro años de Flores han transcurrido entre las críticas de algunos sectores, como el “Espacio Interforos”, que aglutina a más de 30 organizaciones sociales, que consideran que la reconstrucción del país no ha marchado con la celeridad que demanda la sociedad hondureña, por culpa del Gobierno.
Pero Flores sostiene que con la ayuda internacional y los escasos recursos nacionales ha logrado sustanciales obras y levantado al país de la postración en que quedó.
“Espacio Interforos” afirma que la sociedad civil hondureña “esperaba que la ejecución de acciones dedicadas a la reconstrucción se realizara juntamente con aquellas que reclama la transformación nacional”.
Pero “desafortunadamente, a la fecha, ha sido un compromiso que ha quedado en el papel, por lo que sigue siendo una deuda de este gobierno con el pueblo de Honduras y un reto para los próximos”, sostiene el organismo.
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