- Mohammed Atef, jefe militar de
Al Qaeda y el número dos, habría muerto en un bombardeo, según el secretario de Defensa de EE.UU. - Contradictorias informaciones sobre abandono de bastión
espiritual del Talibán
AFP
KABUL.- Las fuerzas estadounidenses entraron en combates terrestres en Afganistán y registraron un primer éxito contra la red de Ossama Bin Laden, cuyo jefe militar Mohammed Atef habría muerto en un bombardeo cerca de Kabul, afirmó este viernes el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld.
El mulá Omar, líder de los talibanes, ordenó el viernes poco antes de la medianoche la retirada en las próximas 24 horas de la milicia islámica de su base en Kandahar (sur de Afganistán) y su despliegue hacia las montañas, indicó este viernes la agencia Afghan Islamic Press (AIP).
No obstante, el Pentágono se manifestó escéptico con respecto a la veracidad de la orden de evacuar Kandahar del mulá Omar. “En cuanto al informe que vi acerca de que el mulá Omar puede estar renunciando al control de Kandahar, no apuesto mucho a eso en este momento”, dijo John Stufflebeem, subjefe de operaciones del Estado Mayor Conjunto.
Por primera vez desde el inicio de la ofensiva en Afganistán, el pasado 7 de octubre, el secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld reveló este viernes en Waukegan (Illinois, noreste) que fuerzas especiales norteamericanas “mataban a los talibán” junto a los “muyajedines” de la oposición.
Consultado sobre las versiones que daban cuenta de la muerte, durante un bombardeo cerca de la capital afgana, del egipcio Mohammed Atef, uno de los más allegados colaboradores de Bin Laden, Rumsfeld respondió: “Los informes que he visto parecen confiables”.
Presunto jefe militar de la red Al Qaeda, Atef había sido señalado por algunas fuentes como el autor intelectual de los ataques terroristas del 11 de septiembre contra Estados Unidos. También fue acusado de haber ordenado los atentados contra las embajadas estadounidenses de Kenia y Tanzania en 1998.
El cerco impuesto por el ejército norteamericano parecía estrecharse poco a poco en torno a Bin Laden, el fundamentalista islámico que se transformó en el principal sospechoso de los atentados contra Nueva York y Washington que el 11 de septiembre dejaron más de 5,000 muertos.
El millonario de origen saudita, que obtuvo después la nacionalidad afgana, probablemente no pensaba que el régimen del mulá Mohammad Omar se hundiría tan rápidamente. Pero el hombre más buscado del planeta ya demostró que tenía muchos recursos y que gozaba de una amplia red de cómplices.
BIN LADEN AÚN ESTÁ ALLÍ
Rumsfeld aseguró este viernes que todo indicaba que Bin Laden todavía está en Afganistán. “No tenemos ninguna razón para creer que esté en Pakistán”, añadió.
Los responsables norteamericanos temen que logre huir aprovechando el desbande de los talibanes, a través de las zonas tribales pastunes que se extienden a ambos lados de la frontera entre Afganistán y Pakistán.
La mayoría de los talibanes pertenecen a la etnia pastún, que representa un 40% de la población afgana.
Como medida de seguridad, las autoridades paquistaníes desplegaron mil soldados y seis tanques el viernes al lado de la frontera frente a Kandahar.
Fuentes de otros países actúan también en el sur de Afganistán: Gran Bretaña reconoció que sus soldados actúan en el terreno, lo mismo que Francia.
FEBRILES MANIOBRAS POLÍTICAS
Hamid Karzai, un jefe pastún monárquico que trata de obtener una rendición sin baño de sangre, anunció que la provincia de Uruzgán (centro) cayó el viernes en manos de combatientes pastunes, “gracias a la negociación y sin violencia”.
Anunció que una delegación de la Alianza del Norte y jefes tribales partidarios del ex rey Mohammed Zahir Sha, derrocado en 1973, salieron de la ciudad paquistaní de Quetta para ir a reunirse en Kandahar con dirigentes talibanes.
El ex rey Zahir Sha tiene intenciones de volver próximamente a Kabul, indicó en Roma uno de sus portavoces. La Alianza del Norte (formada por etnias minoritarias uzbekas, tayikas y hazaras) y los pashtunes iniciaron una carrera contrarreloj por el control de las provincias del este y del sur.
Los jefes pastunes antitalibanes quieren preservar así su lugar en el panorama político afgano frente a una Alianza del Norte que ya controla dos terceras partes del país. Los pastunes son la etnia mayoritaria (40% de la población).