Tito Rondón [email protected]
Nicaragua (4-3), quinta en su grupo, terminó en noveno lugar en la Copa Mundial de Béisbol de Taiwán al tener mejor marca que el quinto puesto del Grupo B, Australia (3-4).
No estoy de acuerdo con Edgard Rodríguez que eso nos debe llevar a un replanteamiento de toda nuestra pelota; para mí y para muchísimos (a juzgar por el correo, las llamadas y las pláticas en las calles) es clarísimo que lo que se debe replantear es la dirección en la Selección.
Primera vez en la historia que un equipo saca de circulación a sus dos mejores lanzadores, aunque a Cairo Murillo con una buena excusa; aún así sugiere el lector Jay Dick, hasta hace poco de Villa Venezuela, que una alternativa era abrir con Cairo contra Dominicana y Corea, y dejar a Asdrudes Flores para Estados Unidos y la “muerte súbita”.
Los puestos uno al cuatro se decidirán en las rondas de medallas, y la ronda de perdedores determinará los lugares cinco al ocho. Los cuartos de final ya no son “muerte súbita”, sino “muerte lenta”.
Por lo menos Nicaragua (de 238-74, .311) fue uno de los cinco equipos que bateó sobre .300, junto a Cuba (.342), Japón (.336), Corea (.333) y Estados Unidos (.321); parece que Japón (.487 de slugging con 36 bases por bolas) fue un poquito mejor que Cuba (.498 con 19).
Los anfitriones China-Taipei fueron líderes en pitcheo tanto individual como colectivo, por equipos tuvieron efectividad de 0.90 y su as Chih-Chia Chang fue el único lanzador en alcanzar tres victorias y no perdió. Samuel Meurant de Francia le tiró nueve entradas a República Dominicana y seis y dos tercios a Suráfrica sin permitir carreras limpias y se llevó un improbable liderato de efectividad.
Japón terminó delante de Cuba en promedio de carreras limpias 1.40 a 1.65; indiscutiblemente que son dos equipos extraordinarios y esperamos que se cumpla la predicción de varios colegas de que ambos monstruos chocarán en la final.
Luis Ulacia, de Cuba, fue el campeón bate con .600; Hirokazu Ibata (.571) tenía oportunidad de quedarse con el título si contra Holanda, cuando llevaba de 2-1, no lo sacan del partido y hubiera dado hits en sus siguientes dos turnos, pero en fin, los japoneses saben su cuento.
Siguieron el coreano Soo-Keun Jung (.524), su compatriota Byung-Kyu Lee y el taiwanés Chin-Feng Chen (.480), Ikuro Katsuragi de Japón (.474), Henry Roa (.462), Mark Budzinski de Estados Unidos (.455), el dominicano Rafael Martínez (.450) y el estadounidense Orlando Hudson (.448).
Indiscutiblemente el mejor bateador fue Chin-Feng Chen, doble A de los Dodgers, quien tuvo doble, cuatro triples y dos jonrones, un robo y tres bases por bolas. Extraordinario.
Holanda tuvo los lideratos de jonrones, Evert-Jan ‘t Hoen con tres, y de estafas, con el ex Grandes Ligas Ralph Milliard robando en siete ocasiones.