- Economista analiza situación de las reservas internacionales
Martha Danelia Corea [email protected]
Tomando como referencia las importaciones del último trimestre del 2000, se requieren 430.9 millones de dólares para financiar las importaciones de los últimos tres meses del 2001.
Recursos que para el economista Sergio Santamaría no existen en el país, argumentando con base a cifras oficiales, que al seis de noviembre las Reservas Internacionales Brutas (RIB) eran de 247.4 millones de dólares, mientras que las Reservas Internacionales Netas (RIN) eran 73 millones de dólares, de los cuales, 136.9 millones corresponden a encaje legal de los bancos del sistema.
“Es decir que la disponibilidad neta de divisas que te lo dan las Rina (Reservas Internacionales Netas Ajustadas) es de 64 millones de dólares negativos. Eso, en definitiva, pone a Nicaragua en una situación precaria en términos de Reservas Internacionales”, explicó.
En términos de las importaciones, agregó, el déficit en la balanza comercial en agosto era de 721.9 millones de dólares contra 647 millones que se observó durante el mismo período del año 2000.
O sea, que hay una diferencia de 74 millones más de déficit, entonces en términos de disponibilidad de divisas para importaciones, probablemente estarán mucho más limitadas y la única posibilidad de que tengamos una mayor oferta de bienes estaría asociada a líneas de créditos de proveedores que pudiesen tener los comerciantes con suplidores internacionales”, indicó.
A su juicio, las importaciones se están financiando con el dinero del encaje legal que tienen los bancos del Sistema Financiero depositados en el BCN.
“Los recursos que hay en este momento, es totalmente negativo. Estamos utilizando el dinero del encaje legal para financiar las importaciones y, por otro lado (el BCN) vende Ceni (Certificados Negociables de Inversión) tratando de quitar mayor liquidez en el sistema. Se está emitiendo Ceni para contraer la economía y no se dispare más la inflación”, comentó.
Ante esa situación, consideró que habrá una disminución de las importaciones “ligeramente” en relación al año anterior y las actividades que más se verán afectadas, a su juicio, son la construcción, industria y agricultura.
“Es decir, lo que se ve es una desaceleración más de la actividad económica, de ahí como resultado lo que se prevé es que el producto interno bruto de Nicaragua probablemente alcance el uno por ciento”, puntualizó.