- Dueña de kiosco de Parque Luis Alfonso Velásquez, pide a Comuna y Policía mayor vigilancia
Juan Rodríguez [email protected]
Con sus ojos llorosos y decepcionada por haber sufrido siete robos —en lo que va del año— en su pequeño kiosco ubicado en el Parque Luis Alfonso Velásquez, doña María del Carmen Gutiérrez, de 49 años, se lamenta de su desgracia, porque los antisociales la han dejado en la total bancarrota.
“Ya no sé a quién acudir, todas las veces que los delincuentes han incursionado a mi pequeño negocio y me lo han barrido, en todas las ocasiones he puesto en conocimiento a la Policía del Distrito Cuatro, pero no hay resultados”, se lamentó la mujer, quien además es madre soltera.
Personas desconocidas irrumpieron el sábado en la noche o la madrugada al kiosco de la perjudicada, y tras escalar el techo de teja, se llevaron toda la mercadería y el tanque del gas, las pérdidas en este último robo ascienden a 1,500 córdobas, pero las pérdidas de todos los robos superan los 11 mil córdobas, explicó Gutiérrez.
El negocio de la afectada está localizado en el extremo este de la nueva Cancillería de la República, en los terrenos del Parque Luis Alfonso Velásquez.
Dijo que aunque la Alcaldía de Managua deja dos vigilantes en este parque capitalino, éstos sólo cuidan la biblioteca infantil, pero no así los pequeños kioscos que están diseminados por todo el parque.
Dijo que la biblioteca infantil y otros dos pequeños negocios han sido sistemáticamente visitados por los antisociales, los que aparentemente viven en las inmediaciones de lo que fue el edificio de la Lotería, en el centro de la vieja Managua.
“Este parque ha sido abandonado por todos los alcaldes que han pasado desde los 90, las luminarias están fundidas, los predios y jardines están montosos, lo que propicia que la delincuencia deambule por esta área y se convierta en su centro de operaciones”, dijo la perjudica.
“Nosotros teníamos la esperanza que con un nuevo alcalde se mejoraría la seguridad del parque. Evert Cárcamo, vicealcalde, en su campaña, dijo que le daría nuevamente vida, pero sus palabras sólo han quedado en promesas, por eso es que muchos padres de familia y jóvenes ya no lo visitan, por la inseguridad que impera a toda hora del día, eso afecta a los negocios”, dijo Gutiérrez.
La señora pidió a las autoridades policiales y de la Comuna que mantengan una vigilancia permanente en este centro de recreación, ya que las existentes no “están cumpliendo con su tarea”.