Los ciudadanos continúan pasando la “factura histórica” a Daniel Ortega por lo que los sandinistas hicieron en el pasado.

“Estilo de hacer oposición es impopular”, dice analista

A Bolaños se le vio como el equivalente masculino de la imagen que proyectó doña Violeta Barrios en las elecciones del 90 José Adán Silva [email protected] Otra de las causas por las cuales los sandinistas pierden es por su estilo de oposición política, de acuerdo siempre con las observaciones de Marcos Membreño. “Éste es histórico […]

  • A Bolaños se le vio como el equivalente masculino de la imagen que proyectó doña Violeta Barrios en las elecciones del 90

José Adán Silva [email protected]

Otra de las causas por las cuales los sandinistas pierden es por su estilo de oposición política, de acuerdo siempre con las observaciones de Marcos Membreño. “Éste es histórico desde su naturaleza misma, de un grupo que llegó al poder por medio de la violencia y que mantuvo una revolución armada. Ese estilo lo mantuvieron hasta después de 1990, cuando pasaron a la oposición”, explica.

Agrega que durante toda esta época “ellos hicieron una oposición de confrontación, de desestabilización social, política, económica, de huelgas, asonadas, chantajes, amenazas. Ahora la mayoría de los nicaragüenses quieren progresar, y ese estilo de manejar la política del FSLN no le gusta a la población”.

Según Membreño, la gente no quiere confrontación ni chantajes. “La gente ha visto cómo el FSLN, a través de la violencia y el chantaje, ha conseguido cuotas de poder y beneficios personales a espaldas incluso de sus propias bases. Esa es una imagen histórica que desgasta más a Daniel”.

LA IMAGEN PATRIARCAL DE BOLAÑOS

Otra de las causas que posiblemente pudieron influir en la derrota del FSLN fue la imagen patriarcal que prepararon los manejadores de la campaña liberal a Enrique Bolaños. Según Membreño, a Bolaños se le vio como el equivalente masculino de la imagen que proyectó doña Violeta Barrios en las elecciones del 90, mientras que a Ortega mantuvo su misma imagen de político.

“Bolaños proyecta la imagen de un empresario exitoso, y parece que hay en la cultura política nicaragüense una simpatía, un atractivo considerable hacia al líder político que aparece como un hombre exitoso. En una encuesta que hicimos, por ejemplo, nosotros medimos la simpatía política de Eduardo Montealegre, y eran altísimas. Ortega no entra en esos patrones, es contrario a Bolaños a quien se le percibe entre los votantes como capaz de generar empleos”, dice el sociólogo.

“En las encuestas constantemente la gente mira como positivo el hecho de que un líder fuera preparado profesionalmente hablando. Se ve más capaz de cumplir sus promesas, que alguien como Daniel, a quien lo han vinculado al pacto con Alemán, lo cual lo hace parecer un político que busca sólo intereses comunes. A este tipo de líderes la gente les da la espalda”, dice.

Para el sociólogo, Bolaños fue más creíble a la hora de valorar quién podía cumplir sus promesas electorales. “Otra cosa que quieren los nicaragüenses, es la estabilidad total. La gente quiere trabajar, pero sin incertidumbre.  

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