- Torres fue la luz en medio de la oscuridad
Edgard Rodríguez C./Enviado [email protected]
TAIWAN.- Fiel a su estilo de anunciar a un lanzador y abrir con otro, Julio Sánchez salió con Julio Raudez en vez de Oscar Torres, para fajarse con China.
Por supuesto, después de lo acontecido es muy fácil venir a decir que el zurdo era el indicado y no Raudez, un tirador con experiencia profesional inclusive.
No obstante, no es sencillo sustraerse de las conjeturas tras observar a Torres con la compostura de un veterano, apretando el cuello de los chinos en relevo.
Y mientras eso ocurrió, Raudez apenas sacó un out, admitió 3 carreras y daba 3 boletos y en una de sus peores inicios en el béisbol internacional desde 1997.
“No voy a decir que conmigo como abridor la historia hubiera sido diferente, pero creo que al menos habríamos peleado más”, dijo con cierta frustración Oscar.
Después de la derrota ante Dominicana, Sánchez nos dijo que iría con Torres en el juego con los chinos, pero no se lo dijo personalmente al tirador sureño.
“No me dijeron nada, pero como escuché rumores que iba yo, mentalmente me preparé para iniciar, pero luego observé que me había dejado de lado”, dice.
No obstante, lo esencial fue quizá, que cuando le llegó su turno, Torres se paró con autoridad en la colina y mostró algo de lo mucho que puede ofrecer aquí.
“No me siento muy bien. Nadie está bien cuando se pierde, pero sé que hice un buen trabajo. Lástima que se echó a perder. Esto es frustrante”, se lamentó.
Torres se apoyó en su curva que se hunde al aproximarse al plato, para sacar de balance a sus rivales, mientras mostraba mucha seguridad en su faena.
“Considero que tras este trabajo, van a confiar un poco más en mí. Pienso que he hecho algunas labores meritorias y estoy listo para volver”, afirmó.
Y mientras lamentaba que su buena faena quedara en el vacío, Torres lucía inquieto sobre las causas que han menudo le hacen trabajar sin respaldo.
“Esto de que no me ayude el bateo, no es nuevo para mí. Sobre todo en el Rivas me pasa seguido, pero pensé que en la selección sería distinto”, añadió.
La recta de Torres no es tan poderosa, pero ha aprendido a mezclarla y a sacar el mejor provecho a una terrible curva, que mantuvo frustrados a los chinos.
“La recta sólo se las enseñaba de vez en cuando. Ellos (los chinos) son buenos con la recta, pero con inteligencia se le puede vencer”, finalizó el zurdo.
PITCHEO SOCO
Aparte del trabajo de Torres, los tiradores que le sucedieron, Olman Rostrán y Mario Peña, dejaron una buena impresión pese a su juventud e inexperiencia.
Verdaderamente, trabajar para 4 carreras ante una tropa como China, tiene su mérito. El pitcheo socó en líneas generales, pero el ataque quedó en deuda.