Estimada Psicóloga:
Tengo un año de estar conviviendo con mi pareja, éste es un estudiante del último año de la carrera de Psicología, yo trabajo para una empresa extranjera, le entrego casi todo mi salario y él me restringe, porque tenemos que ahorrar.
Él abrió una cuenta de ahorro en el banco, pero a su nombre, él ha hecho retiros y el dinero se lo ha entregado a su familia para ayudar a que una hermana se vaya del país, él siempre me está criticando cuando compro cosas para mí.
Otra cosa, es que no me deja salir del cuarto, él ya me tiene lista la cena en el cuarto, para que no salga al resto de la casa, la cual es alquilada y la compartimos con otras personas, pero no son de la familia de él ni la mía.
Cuando salgo tarde del trabajo por algún motivo, él me golpea, algunas veces lo hace con faja, porque según él me está corrigiendo, otras veces lo hace con el puño, pero en lugares que no me deje señas como el estómago, él es una persona que no le gusta la bulla, sólo vive escuchando música ranchera, cuando deseo escuchar alguna música bonita de moda o alguna emisora que pongan música romántica, él me dice que tiene problemas al respirar y que lo sofoco.
Él me dice que no lo deje, que lo comprenda, que me quiere, pero no sé qué hacer, porque me parece que él tiene problemas psicológicos.
Respuesta:
El amor es un sentimiento que se construye, se fortalece y se alimenta, no existen distintas formas de amar, existen personas a las que se ama de distintas maneras y el amor debería comenzar por cada uno de nosotros mismos, porque en la medida en que nos amemos así seremos capaces de construir proyectos de pareja con otros u otras.
Es por esto, porque amar es una capacidad que no todos la poseemos, ni todos la aprendimos de una menara sana ni adecuada.
El amor se prueba en los actos cotidianos, en las conductas que tienen consistencias, en hacer coincidir lo que se dice con lo que puede ser observable. Éste no vive del sacrifico del otro, ni se puede renunciar a una misma para salvarlo, porque si así fuera, su nombre y calidad cambia de sentido, para llamarse simbiosis o masoquismo.
Necesitas ya, desesperadamente, ocupar el lugar que nadie más vendrá a darte, ni pelear, sino sos vos misma. Una relación donde tu papel es tan obviamente desigual, no tiene sentido ni asidero. No existe ninguna justificación, para que en nombre del amor sigas tolerando y aceptando ser humillada, ultrajada y maltratada.
¿Qué más esperas que pueda suceder? Acaso esperas ingenuamente en que serás capaz de transformarle el carácter o te aferrás a la idea, a la esperanza de que tu paciencia o tu amor lo suavizarán.
El cambio es voluntario y muy personal, nadie puede asumirlo por alguien más, porque entonces no tiene peso, para esto se necesita tomar conciencia de que existe un problema, darse cuenta, para comenzar a hacer cambios en el pensamiento, conducta y sentimientos.
El que sea estudiante de Psicología no lo hace ajeno a presentar dificultades, porque antes de eso, es un hombre con su propia historia personal y es un ser humano con estereotipos aprendidos.
No es momento, para que sigas asumiendo ser su salvadora, ni tampoco te luce representar un rol de víctima, impasible, sumisa, queriendo encontrar las respuestas que vos misma tenés.
Es también de mucha más importancia que hagás un inventario personal de tu vida, donde te des cuenta de ¿a qué le tenés miedo?, ¿para qué estás con él? ¿qué vacíos estás esperando llenar con esa relación? ¿qué tipo de información guardaste que te ha conducido a asumir esta relación que te invisibiliza?.
¿Qué ganás y qué perdés estando a su lado, qué es lo que da y qué es lo que te quita? ¿Qué es lo que vos te quitás escudándote detrás de sus ofensas y golpes?
¿Cuánto tiempo más estás dispuesta a esperar, para tomar las riendas en tu vida sin miedo y con valentía?