Los bombarderos B 52 (como el de la foto), llamados “fortalezas volantes” arrojan su mortífera carga sobre las posiciones talibán en Afganistán.

¿Defensa de la civilización o una guerra sin claros objetivos?

¿Cómo ha cambiado el globo después de los atentados del 11 de septiembre? ¿Qué hacer frente al renacer fundamentalista? ¿En qué se diferencia el terrorismo de Bin Laden del de los años 70? Los estudiosos de las relaciones internacionales debatieron abiertamente en la prestigiosa London School of Economics & Political Sciences (LSE) de Gran Bretaña […]

  • ¿Cómo ha cambiado el globo después de los atentados
    del 11 de septiembre? ¿Qué hacer frente al renacer
    fundamentalista? ¿En qué se diferencia el terrorismo
    de Bin Laden del de los años 70? Los estudiosos de las
    relaciones internacionales debatieron abiertamente en
    la prestigiosa London School of Economics & Political Sciences (LSE) de Gran Bretaña

Isaac Bigio*/Especial para LA [email protected]

James Rubin, profesor visitante de la LSE y asesor del gobierno de los EE.UU., defendió la política de Washington. El ataque sufrido por los EE.UU. es el primero que se ha dado en su territorio continental desde 1812. El blanco fue la ciudad de Nueva York, la puerta por la que han entrado muchos inmigrantes a ese país y que por ello tiene especial simbología.

“No se trata de cualquier agresión sino de una hecha expresamente contra nuestra patria y por ende se debe responder duramente. Está en juego la defensa de los EE.UU.”, argumentó Rubin.

Los norteamericanos vienen aprendiendo cuán vulnerable es su país y cuánta gente le odia. EE.UU. ya no puede mantenerse en una actitud menos intervencionista y ahora debe ayudar a la ONU en el proceso de construcción de naciones.

La respuesta ha sido la de construir la más grande coalición que haya sido encabezaba por Norteamérica. EE.UU. ya no es visto como un “llanero solitario” sino que es parte de una coalición, la misma que decidirá qué es lo positivo para derrotar al terrorismo.

El 11 de septiembre ha dado paso a un nivel de unidad nacional que no se podía predecir días antes. No ha habido mayor debate en los EE.UU. debido al impacto. Todos los civiles de todos los credos se han unido, expuso Rubin.

HEGEMONÍA MUNDIAL DE EE.UU. “REFORZADA”

Michael Cox, director de la revista de Estudios Internacionales y profesor del destacado Departamento de Política Internacional de Aberyswyth, sostuvo que los sucesos del 11 de septiembre habían ocasionado un “giro reaccionario mundial”.

Quienes perpetuaron dicho ataque querían protestar por la extrema hegemonía de los EE.UU. en el mundo pero con su acción no han hecho más que reforzar ésta, estimó Cox. Han logrado provocar la construcción de una coalición internacional antiterrorista y de una vasta unidad nacional dentro de los EE.UU., que el 10 de septiembre eran impensables.

La reacción contra el macro-atentado terrorista está conduciendo a un escenario “pesimista” caracterizado por “una reactivación del patriotismo norteamericano, ataques a las libertades civiles, la adopción de nuevas leyes peligrosas y dar licencia a la CIA para que asesine personas en todo el mundo”.

Lo más grave es que ha desviado el debate que se daba en torno a los efectos nocivos de la globalización en la ecología y la acentuación de la pobreza y las desigualdades.

Otra cosa mala, a criterio de Cox, es que polariza erróneamente al mundo en dos campos (con EE.UU. o con el terrorismo). En este panorama que él ve con pesimismo “para los progresistas”, rescata el hecho que se haya logrado presionar al Ejército Republicano Irlandés, IRA, para que empiece a desarmarse y que probablemente la situación lleve a un reconocimiento de un Estado palestino.

TRES RAZONES CONTRA LA GUERRA EN AFGANISTAN

La profesora Margot Light, especialista en Europa Oriental, sostuvo que ella condenaba los actos terroristas y al régimen Talibán hostil a las mujeres, pero que estaba en contra de la intervención militar en Afganistán por tres razones pragmáticas.

Una, porque el empleo de uso masivo de la violencia no hace más que generar más terrorismo. El uso de la fuerza en el caso de Israel no ha logrado, por ejemplo, disminuir a la organización terrorista Hamas, sino incrementarlo. En el caso de Chechenia, en el que ella es experta, Rusia ha ido creando en cada oleada de ataques más y más hostilidad, y donde los sectores más pacifistas de la población chechena acaban apuntalando a los rebeldes separatistas islámicos.

Dos, cree que la coalición antiterrorista no está libre de haber apoyado otras causas terroristas y no logrará sobrevivir. La Alianza del Norte es tan terrorista como los talibanes. Los afganos van a resistir la intervención como ya lo han hecho en otras oportunidades.

Tres, según el clásico von Clausewitz (el prusiano autor del libro “Sobre la guerra”, del siglo XIX) toda guerra debe pelearse por objetivos políticos. Pero en este caso no hay manera de conseguir las metas pues una guerra contra el terrorismo no tiene fin.

* Isaac Bigio es latinoamericano, es investigador y profesor de la London School of Economics, uno de los más prestigiosos centros de estudios económicos, políticos e internacionales del mundo.

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