El 7 de septiembre último cumplí 77 años de edad, trabajo desde los 12 y hace 17 fui desterrado dentro de mi propia patria por el Seguro Social. Conservo frescos en mi memoria los acontecimientos políticos, sociales, económicos y culturales y los nombres de los actores que han marcado el rumbo de la historia de Nicaragua.
Nicaragua ha sufrido mucho, pero ha logrado sobrevivir porque está hecha de vigor y de gloria. Cada cinco años el pueblo habla en las urnas electorales y queda esperando hasta llegar a la desesperanza. Las épocas buenas han desaparecido y sólo quedan los recuerdos. Los líderes, adultos y “muchachos”, han hundido al país y el provecho ha sido sólo para ellos.
El pueblo de Nicaragua ha entregado a don Enrique un cheque en blanco porque confía en la diafanidad de su vida y la inteligencia que Dios le regaló.
El trato está hecho, vamos a trabajar juntos y cada gota de sudor regará el jardín de la esperanza de una patria grande y noble.
El despegue definitivo hacia el futuro lo garantizará una administración transparente y honesta con el sello y la dignidad de Enrique Bolaños.
Fernando A. Malespín Ferreti.