María Antonia López y Carol Munguía [email protected]
Al menos un 45 por ciento de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) carecían de policías electorales, lo que provocó la apertura tardía de los centros de votación.
La población que desde muy temprano asistió masivamente a depositar su voto manifestó su descontento ante los observadores electorales por el atraso y los inconvenientes ocasionados.
Róger Omar Sánchez, presidente del Consejo Electoral Departamental (CED), explicó que el problema de la falta de policías electorales fue resuelto, solicitando a los votantes que de manera voluntaria quisieran asumir el puesto para proceder al desarrollo de los escrutinios.
En Chinandega se habilitaron 750 JRV para atender aproximadamente a 241 mil 209 votantes. Mientras 8 mil 600 cédulas, hasta la noche del sábado, no habían sido entregadas a sus dueños ya que muchos no se encontraban en el país, y otros han fallecido.
Sánchez enumeró otra serie de inconvenientes que se presentaron en las JRV. Uno de ellos fue el daño de las ponchadoras, por lo cual el CED, mediante una resolución, decidió que se cortara la esquina superior izquierda de las cédulas con una tijera, para hacer constancia de la votación.
Otra de las situaciones planteadas por Sánchez, fue que en al menos seis juntas receptoras no tenían los padrones de mesa ni los de pared, por lo cual la votación se retrasó aún más.