- A última hora falló el panameño Mariano Rivera
Edgard Tijerino [email protected]
Se acabó el misterio… Olvídense de Alfred Hitchcock, de Edgard Allan Poe, de Sir Arthur Conan Doyle, y todos los magos del suspenso. Contra viento y marea, saltando encima del pitcheo de Curt Schilling, los Yanquis de Nueva York llegaron a estar en ventaja de 2-1 entrando el juego al cierre del noveno. ¿Se imaginan eso con un Mariano Rivera humeante? Los Cascabeles de Arizona parecían fritos después de un scone de tres ponches del “matador”, pero sacaron el máximo provecho de un error en tiro del propio Rivera, para levantarse de la lona, volcarse encima del adversario, y coronarse con una dramática victoria por 3-2, que le correspondió al zurdo Randy Johnson.
¿Quién iba a sospecharlo?.. Rivera nunca falla y se veía tan fuerte, tan controlado, tan dominante como siempre… La estocada de Luis González lo hizo sentirse como Denis Eckersley sacudido por el jonrón de Kirk Gibson en 1988.
Buscando el empate, Mark Grace abrió el noveno con hit y fue reemplazado por Dave Delluci en primera… Damian Miller tocó la pelota, largo hacia Rivera, y el pitcher tiró mal a segunda malogrando un out forzado… Jay Bell tocó también, pero Rivera tomó a tiempo para sacar a Delluci en tercera… Hit de Tony Womack empató el juego enloqueciendo a la multitud, y después de un golpe a Craig Counsell que llenó las bases, Luis González, sumergido durante esta serie, conectó el hit con bate quebrado que “mató” a los Yanquis impulsando a Midre Cummings que corría por Miller.
Joe Torre y las legiones de seguidores de los Yanquis se sintieron atrapados en un embudo, girando vertiginosamente… Un momento antes estaban acariciando imaginariamente el trofeo, cuando un peso mosca, Alfonso Soriano, sacó su honda del bolsillo y acertó con la piedra en la cabeza de “Goliat” Schilling, para un dramático jonrón, no tan majestuoso como el de Robert Redford en “El Natural”, pero que quebró el empate 1-1 heredado por Roger Clemens, cuando fue retirado en el séptimo inning.
Cuando Mariano entró en acción para trabajar el octavo inning con el marcador 2-1, casi 50 mil se levantaron de las tribunas con las manos arriba… El mortífero derecho panameño, ponchó a tres exhibiendo su ferocidad como rematador, pero se derrumbó en el noveno.
Durante 7 entradas, un clásico y brillante duelo de pitcheo entre dos ganadores de 20 juegos como Curt Schilling y Roger Clemens, con la pizarra 1-1.
Los Yanquis malograron una excelente posibilidad en el propio inicio del juego cuando el veterano Paul O´Neill trató de convertir en triple un batazo a lo profundo del right-center, y fue out en tercera, y después de cinco ceros por cada lado, Arizona golpeó a Clemens en el cierre del sexto con hit de Steve Finley, y doblete de Danny Bautista entre left-center. Un gran relevo vía Williams-Jeter-Brosius, sacó un gran out en tercera.
La riposta Yanqui fue inmediata: Jeter y O´Neill conectaron hits consecutivos sin out contra Schilling, y aunque Torre no sacrificó a Bernie Williams, su difícil batazo hacia la derecha del inicialista, colocó hombres en las esquinas… Hit de Tino Martínez al jardín derecho, trajo el empate al plato manteniendo a dos hombres circulando amenazantes… Schilling hizo desaparecer el peligro dominando a Posada y Spencer.
En el cierre, con un out, Womack disparó hit y Torre le quitó la pelota a Clemens llamando al zurdo Mike Stanton… Una audacia de Brenly, el intento de robo de Womack, fue convertido por un hermoso rayo láser de Posada, en un suicidio.
Fue entonces cuando apareció en escena Alfonso Soriano, físicamente inadvertido, a quien Steven Spielger no contrataría ni como extra en cualquiera de sus grandes producciones, y se voló la cerca del left-center para colocar a los Yanquis en ventaja 2-1.
Cuando entró Randy Johnson, se creyó que todo estaba consumado porque el “Monstruo” de los cierres de juego es Mariano Rivera, pero en esta ocasión, fue víctima una emboscada fabricada sobre una falla defensiva propia… Ah, si Delluci hubiera sido out en segunda, y como decíamos chavalos, mi abuelita tuviera ruedas, a esta hora estaríamos festejando el cuarto banderín consecutivo de los Yanquis.
Pero el batazo de Luis González fue demasiado real para no percatarnos.
NOTAS DE LA SERIE
-Los Yanquis son el segundo equipo en la historia de las Series Mundiales que llegando al noveno inning del séptimo juego en ventaja, pierden. Los Indios de Cleveland en 1997 son el otro.
-Fue la sexta vez que dos ganadores de 20 juegos se enfrentaron en el partido decisivo.
-Dave Justice perdió el séptimo juego en 1991, 1997 y 2001.
-Los Yanquis han ganado cinco y perdido seis séptimos juegos.
-Paul O’Neill en su último juego dio de 3-2 y fue el mejor yanqui (.333).
-Danny Bautista bateó .583 en la Serie, e impulsó 8 carreras, y sólo inició dos juegos (participó en cinco). Steve Finley bateó .368 y Erubiel Durazo .364.
-Nadie dio dos jonrones.