- Comunidades inundadas por los ríos Kukalaya y Bambana, piden auxilio a las autoridades
Heberto JarquínCORRESPONSAL/[email protected]
La Defensa Civil del Municipio de Rosita, recibió angustiosos llamados de auxilio de parte de más de 6 mil personas que habitan en las márgenes de los ríos Kukalaya y Bambana que se encuentran desbordados y ya provocaron la muerte de cuatro campesinos, mientras hay otros doce desaparecidos.
Róger Acevedo Mayorga, Alcalde de Rosita, dijo que apenas han recibido los primeros datos sobre los daños provocados por las inundaciones.
En el sector de Kukalaya están aisladas las comunidades de Rarawas, Greytown, El Camarón y Unawás, en las riberas del Bambana están incomunicadas las comarcas de Wasakin, Hibú, Isnawás y Prinzubila.
El doctor Jesús Blandón, Subdirector del Ministerio de Salud de Rosita, visitó la zona a cargo de una brigada médica y externó su preocupación, porque el desbordamiento del río convirtió Wasakin en una pequeña isla donde están refugiados los casi 2 mil habitantes de la comunidad.
SEGURIDAD ESTÁ EN LOS ÁRBOLES
En el caso de Hibú, Isnawás y Prinzubila, los pobladores buscan la salvación en las copas de árboles.
La profesora Maura Campos Urrutia, del Comité de Emergencia, indicó que se han contabilizado 108 viviendas cubiertas por las aguas, pero esta cifra podría aumentar sustancialmente a medida que se evalúen los daños en todas las zonas afectadas.
CULTIVOS ARRASADOS
Martha Salgado Siles, delegada de la Defensa Civil, en el municipio de Rosita, informó que, hasta el momento, se han registrado las siguientes pérdidas en la agricultura: 363 manzanas de arroz, 110 manzanas de frijoles, 113 manzanas de maíz, y 298 manzanas de tubérculos como la yuca, quequisque y malanga.
En tanto, Raúl Laguna Peralta, industrial forestal, manifestó que más de 6,000 metros cúbicos de madera se perdieron en los ríos, Okonwás, Prinzapolka, Bambana, Wawa y Kukalaya. El Inafor aún no ha cuantificado las pérdidas ocasionadas por las inundaciones en este rubro que es la base de la economía en la Región Autónoma del Atlántico Norte.
La funcionaria de la Defensa Civil advirtió que las cifras aún son preliminares, por lo que estiman que los daños son mayores.
SUSPENDEN CLASES
El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes suspendió las clases en Rosita desde el martes, y se reanudarán el martes seis de noviembre, para evitar que los escolares sufran algún tipo de accidente en los lugares cubiertos por las aguas. Además, se necesitan los centros escolares para albergar a los damnificados.
En los municipios de Siuna y Bonanza, no se han reportado daños, en Prinzapolka, el río crece vertiginosamente.
Daniel Castrillo, concejal, advirtió que “si continúan las lluvias, nos veremos ante otra emergencia como la que tuvimos en meses anteriores”.
REQUERIMIENTOS
Róger Acevedo Mayorga, Alcalde de Rosita, aseguró que se necesita urgentemente un helicóptero y combustible para las pangas, para llevar alimentos y medicinas a los damnificados.
A la vez, solicitó cooperación, pues “necesitamos agua, alimentos, medicinas, plásticos, botas de hule, mosquiteros, frazadas y ropa para las personas que perdieron sus enseres en las inundaciones”.
Actualmente se registran 440 personas evacuadas del Barrio Wilfredo Herrington, y las comunidades de Susum y Fruta de Pan. El Comité de Emergencia los alojó en dos escuelas y una bodega.