- La Policía de la División Seis, de La Subasta, busca a fabricantes de armas caseras
- El fin de semana un joven fue asesinado con una escopeta casera y el martes otro joven se mató al manipular una arma “hechiza”
Mario Sánchez P. [email protected]
A eso de las 8:30 de la noche del martes 30 de octubre, un joven de 20 años murió de manera trágica cuando al manipular una escopeta de fabricación casera que recién había adquirido en un taller de soldadura, ésta se le disparó al golpear la culata contra la tierra, impactándole el “bojazo” en el cuello, donde le abrió un gran hoyo. El joven falleció cuando era trasladado al hospital.
La Policía está preocupada por la proliferación de armas caseras como escopetas, pistolas y fusiles entre delincuentes y pandilleros que continuamente realizan hechos de sangre, desde lesiones hasta homicidios y asesinatos, declaró el subcomisionado Marvin Ordóñez, jefe de Investigaciones Criminales de la División Seis de la Policía, ubicada en La Subasta, en Managua.
El subcomisionado Ordóñez dijo que en todos los barrios del Distrito Seis, se ha descubierto que la mayoría de los delincuentes y pandilleros andan con armas “hechizas”, por lo que la Policía está tras la pista de los talleres de mecánica o soldadura donde las estén fabricando y las vendan a los delincuentes y pandilleros.
Agregó que los fabricantes de esas armas serán capturados y llevados a los tribunales por fabricación de materiales prohibidos, tráfico y tenencia ilegal de armas y hasta por complicidad en los hechos de sangre con víctimas fatales y lesiones.
El jefe de la Policía dijo que el joven que murió prácticamente degollado por un escopetazo disparado por él mismo era el estudiante del Instituto Maestro Gabriel de Managua, Oscar Daniel Velásquez Vallecillo de 20 años.
La denuncia del accidente la hizo Hazel Margarita García Vallecillo, de 28 años, familiar de Oscar Daniel, quien se hizo el disparo en un predio baldío del reparto Los Cocos, en el sector del Barrio Sol de Libertad, en Managua.
Uno de los testigos, Byron Daniel Argeñal Rivas, de 18 años, declaró en la Policía que a eso de las 7:50 de la noche, él estaba con otros amigos en la Pulpería Carolina cuando miraron a Oscar Daniel que se bajó de un bus y se les acercó diciéndoles que tenía una escopeta “hechiza” y que lo acompañaran a probarla.
Todos los jóvenes siguieron a Velásquez Vallecillo hasta un predio baldío, donde luego de meterle un cartucho, él intentó disparar la escopeta durante cuatro veces, pero como no funcionó, los amigos se retiraron diciéndole: “No sirve”, mientras que él, insistía: “Sí, sirve”.
Oscar Daniel se quedó manipulando el arma, la agarró con el cañón hacia arriba y con fuerza la golpeó contra el suelo… ¡y disparó! Al escuchar el estruendo, los amigos se voltearon hacia donde había quedado el joven y lo vieron caer.
Todos corrieron a socorrerlo. Estaba manando abundante sangre y con un gran hoyo en el cuello, sitio donde le había impactado el escopetazo. Dos de ellos corrieron a buscar un taxi para trasladarlo al hospital, mientras que Argeñal Rivas se quedó con él”.
Agarró al joven de la espalda y la cabeza y lo puso entre sus piernas, mientras el joven moribundo que mantenía el arma agarrada fuertemente con su mano derecha decía: “Me voy a morir, me voy a morir”, y seguidamente se desmayó. Pocos minutos después, los otros amigos llegaron con un taxi, en el que lo trasladaron al Hospital Alemán, adonde llegó muerto.
ESCOPETA RECIÉN FABRICADA
El subcomisionado Marvin Ordóñez, jefe de Investigaciones Criminales de la División Seis, dijo que Oscar Daniel Velásquez Vallecillo tenía varios días de haber adquirido la escopeta de fabricación casera, y que el martes la llevó en su mochila al Instituto Maestro Gabriel donde estudiaba.
La Policía sospecha que Velásquez Vallecillo había comprado el arma posiblemente para vengarse de otro estudiante del colegio con quien había tenido una riña, causa por la que había sido capturado y mantenido preso varios días en la División Cuatro de la Policía.
Según las investigaciones de la Policía, Velásquez Vallecillo constantemente andaba tomado de licor y siempre buscaba conflictos con los demás jóvenes del colegio o del barrio.
OTRO CRIMEN CON LAS «HECHIZAS»
Entre los otros hechos de sangre causados con armas “hechizas” está el ataque que el grupo de “Los Yasir” o pandilla de “El Candil”, integrado por Manuel Antonio Alonso Martínez, de 18 años y su tío Jimmy Antonio Martínez Cucalón, de 22 años, y un tercero cuyo nombre se desconoce, que a eso de las 11:00 de la noche llegaron al Barrio Laureles Norte de Managua y atacaron a escopetazos a un grupo de jóvenes que en una esquina tomaban licor.
Durante el ataque sin motivo alguno, “Los Yasir” mataron a Saúl Enrique Urbina Díaz de 25 años, a quien le dispararon un escopetazo que le bañó el pecho.
Los otros jóvenes huyeron, pero fueron perseguidos por los armados, quienes les disparaban, hasta alcanzarlos en un cauce donde los bañaron a perdigonazos, hirieron de gravedad a siete de ellos, en cuenta a Jimmy José Maldonado Gaitán, “El Pony”, los que aún no han salido de peligro. Éstos fueron atendidos en los hospitales “Manolo Morales”, “Lenín Fonseca” y Alemán-Nicaragüense.