- Buenos pronósticos para la cosecha de postrera en la que se sembraron unas 4,000 manzanas
- Debido a la sequía, pérdidas fueron totales en la siembra de primera
Maricely Linarte y Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
Las planicies de San Juan de Limay, que en la siembra de primera se convirtieron en lugares polvorientos por la falta de lluvias, se han convertido en la época de postrera en verdes campos de frijoles y sorgo millón gracias al buen invierno de las últimas semanas.
El alcalde de San Juan de Limay, Bismarck Cruz Gutiérrez, calcula que en la postrera los agricultores del municipio sembraron aproximadamente unas 4,000 manzanas de granos básicos, entre frijoles y sorgo millón, para recuperar parte de lo perdido en la siembra de primera.
“Los campesinos van a cosechar lo suficiente gracias a Dios. Este invierno en la postrera ha sido excelente, aunque el invierno se paralice, los cultivos ya no se secan porque ha llovido lo suficiente”, expresó el edil.
SEQUÍA EN PRIMERA
Gumersindo Talavera Guerrero, habitante de la comunidad El Pedernal, expresó que en la siembra de primera los campesinos vivieron una tragedia con la sequía que asoló los cultivos de la fase productiva. “Las cosechas se perdieron todas. No cultivamos absolutamente nada, la sequía fue toda una tragedia “, relató.
Esperanzados de que la siembra de postrera sería distinta a la de primera, los campesinos de San Juan de Limay, con esfuerzo propio y el respaldo del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), se llenaron de optimismo y prepararon sus parcelas de tierra para enfrentar nuevos retos.
Los campesinos afectados por la sequía se introdujeron totalmente de lleno en la siembra de frijoles y millón sorgo y ahora miran los resultados positivos de su esfuerzo.
“Dios nos ha tratado con piedad, porque ha llovido bastante y ahora vamos a tener el alimento necesario para nuestros hijos”, dijo el agricultor Gumersindo Talavera Guerrero, que se hallaba en la parroquia de San Juan de Limay, dando gracias a Dios por el éxito de los cultivos.