Edgard Rodríguez C. [email protected]
Ahora que el viaje al Mundial de China se colocó en sus narices, Julio Sánchez, parece enfrentar el reto con un poco más de realismo.
Sánchez nunca se excedió en su optimismo, pero lucía más resuelto hace unos días antes de ser nombrado el timonel del conjunto.
“Realmente lo único que puedo decir en este momento, es que se trata de un reto difícil”, admite Sánchez, quien va a su primer mundial.
Después de una extensa y exitosa carrera como jugador a nivel selección, Julio se inició en el rol de coach en 1994, durante el Mundial realizado aquí.
Un año después estaba en la posición de mentor y tras un 1995 exitoso, salió del escenario para finales del 1996 en medio de un conflicto.
“Es esa una etapa superada. Ahora se trata de ofrecer el mejor esfuerzo. China es un reto duro, pero nosotros confiamos en el equipo”, afirma.
Sánchez considera ventaja el tener la oportunidad de observar a varios de sus rivales de grupo antes de los partidos con ellos en el Mundial.
“Nosotros vamos a despegar con Cairo Murillo, pero hasta que estemos allá y veamos lo que tienen los demás, podremos ver qué lanzador es el adecuado”, señala.
Otra ventaja que puede tener nuestra tropa, formada esencialmente por jugadores con raíces en el béisbol aficionado, es su unidad, cree el mentor.
“Aquí (en el equipo) desde técnicos hasta jugadores nos hemos mantenido en la misma sintonía. Estamos unidos y halamos en la misma dirección”, apunta.
República Dominicana, uno de nuestros oponentes, enfrentó dificultades en el Premundial en Panamá, cuando los profesionales no pudieron ponerse de acuerdo.
“Cada uno viajaba por su cuenta. A veces el manager no sabía a quién poner en el line up porque no sabía si los tendría a todos en el juego”, recuerda Davis Hodgson.
Los jugadores nicas pueden tener cualquier defecto, pero cuando se trata de echar los restos tras una victoria, no hay duda que lo hacen. Son material probado.
“Con nosotros no sucede eso porque aquí viajamos hasta en el mismo bus todos y en el extranjero es lo mismo. Somos una familia”, agregó el coach de lanzadores.