Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Rancho Luna, una propiedad rural ubicada a 15 kilómetros al sureste de Sapoá, vecina de Nuevo Mundo, se ha convertido en un “caso ilustrativo” de la enconada y a veces peligrosa batalla por la tierra.
En este inhóspito y alejado lugar, cerca de la guardarraya con Costa Rica, las autoridades de la Oficina de Titulación Rural (OTR) ubicaron a fines del año pasado a unos 120 desmovilizados de la Resistencia y del Ejército, organizados en el Colectivo “Paz y Progreso”.
No obstante, dos personajes sandinistas, René Vivas y Juan José Ubeda, las reclaman como suyas.
En tres ocasiones han sido desalojados por la Policía Nacional a solicitud del antiguo jefe de la Policía Sandinista, René Vivas Lugo, y de su socio Juan José Úbeda, actual Director del Instituto Regulador del Transporte Municipal (Irtranma), quienes reclaman como suyas no sólo las mismas 850 manzanas, sino un total de 991.7 manzanas.
Ambos personajes, vinculados al Frente Sandinista, han sostenido que esas tierras son parte de su finca “Nuevo Mundo”, que les pertenece desde 1990, cuando se las compraron a Santana de Jesús González Plata, bajo la figura jurídica de Empresa Agropecuaria Pueblo Nuevo, Sociedad Anónima (EMPUNUEVO S.A.).
OTRAS FINCAS
“Todas estas tierras son de Juan José (Úbeda) y de don René. Esa gente (los desmovilizados) vino a ocuparlas ilegalmente. Ellos (Úbeda y Vivas) tienen muchos años de estar trabajando estas tierras, por eso es que los sacamos con la Policía”, dijo a LA PRENSA el mandador de la hacienda Nuevo Mundo, Iván Narváez, en un recorrido que hizo un equipo de este diario hasta aquel recóndito lugar.
Narváez tiene ocho años de trabajar para Úbeda, según él mismo comentó. En ese tiempo ha visto comercializar el ganado que tienen Úbeda y Vivas en esa hacienda. Actualmente todo el ganado fue trasladado a otra hacienda que tienen estos personajes en la zona de Rivas, llamada “El Jazmín”, y que está ubicada en San Gregorio.
Ahí dijo que hay como 140 cabezas de ganado, pero en otros tiempos ha habido hasta 300.
CONTRABANDO
Éste es un lugar inhóspito. El camino que lleva hasta Rancho Luna y Nuevo Mundo está destrozado. Hay abundante vegetación y las tierras son de vocación ganadera.
Sin embargo, a escasos tres kilómetros y medio de la casa hacienda de Nuevo Mundo está la frontera con Costa Rica y hay un sendero que lleva hasta un “paso ciego” para cruzar la frontera.
El camino también llega hasta La Cruz, en territorio costarricense. Se afirma que históricamente esa zona ha sido “pasadizo” para el contrabando de ganado, madera y hasta armas.
En octubre de 2000, poco antes de los comicios municipales, el Director General de la Oficina de Titulación Rural (OTR), Marco Centeno Caffarena, asignó al Colectivo “Paz y Progreso”, integrado por desmovilizados de la antigua Contra y del Ejército.
Tienen disputas con Ubeda y Vivas desde marzo de 2001, cuando se asentaron. Incluso fueron detenidos y encarcelados. Una jueza los sobreseyó en mayo. El caso está ahora en Apelaciones de Granada.
VIVEN EN «CHAMPAS»
Los desmovilizados beneficiados están construyendo sus “casas” con plástico, ripios, madera, y cualquier otra cosa que sirva para protegerlos del frío, la lluvia y el sol, según pudo constatar LA PRENSA en su recorrido por el sitio.
Las “champas” se levantan una tras otra en un área de terreno de 300 metros cuadrados, donde los antiguos enemigos en la guerra pasada, miembros de la Resistencia y del Ejército, ahora comparten lo poco que tienen. “Aquí vamos a hacer nuestras vidas y queremos que nos dejen en paz. Que nos dejen trabajar la tierra, que nos dejen levantar nuestra viviendas y cosechar lo que podamos”, dijo Juan Ramón Flores Rugama, representante legal de los desmovilizados y ex capitán del Ejército.
WHEELOCK: UN «GLOBO POLITICO»
En su libro “La verdad sobre la piñata”, Jaime Wheelock, ex Ministro de Agricultura y Reforma Agraria en los años ochenta, defiende tajantemente el proceso de confiscación y reasignación de tierras, y rechaza los señalamientos de abusos. Ésta es su conclusión: “Apartando algunos errores e imprecisiones que pudieron haberse cometido en un proceso masivo y complejo como éste, en realidad el manejo de lo que la derecha ha dado en llamar ‘La piñata sandinista’, constituye un globo político”.
DESCUBRIMIENTOS EN LOS ARCHIVOS DEL INRA
“De la investigación en el Archivo Central del INRA se constató que fueron emitidos, de manera ilegal, fraudulenta y en muchos casos dolosamente, 16,308 títulos de reforma agraria durante el período de enero 1989 a abril de 1990. De ese total, 9,246 corresponden al período de transición (febrero-abril 1990)”, concluye una investigación gubernamental realizada a inicios de los noventa, pero que fue archivada.
Todos los 16,308 títulos de reforma agraria, aquí reflejados, fueron emitidos sin Acuerdo Ministerial, violando el Arto. 28 de la Ley 14, Ley de Reforma Agraria vigente, y el Arto. 25 de sus Estatutos, los que establecen de manera expresa, que los títulos de reforma agraria deben ser emitidos bajo Acuerdo Ministerial.
En los 16,308 títulos emitidos de enero 89 a abril 90 encontramos que, además de haber sido emitidos sin respaldo de Acuerdo Ministerial, se encuentran muchos de ellos otorgados en papel sellado que no había sido puesto en circulación por la Dirección General de Ingresos (DGI), es decir, se elaboraron títulos predatados.
Todos los títulos de reforma agraria emitidos en el período de transición (febrero-abril 90), por mandato de los decretos presidenciales 35-91 y 48-92, en concordancia con el Arto. 35 de la Ley 209, Ley de Estabilidad de la Propiedad, debían haber sido sometidos a revisión ante la Oficina de Ordenamiento Territorial (OOT). De esto, esta institución tiene conocimiento de que muchos títulos y asignaciones no fueron sometidos a ese procedimiento de revisión, y, por consiguiente, no perfeccionaron su legalidad.
De los 16,308 títulos de reforma agraria, se encuentran 64 títulos que abarcan un área de 32,967.03 manzanas, emitidos a favor de personas que no son sujetas de reforma agraria.
Entre los 16,308 títulos de reforma agraria investigados se encuentran 2,990 títulos que abarcan una superficie de 554,802.46 manzanas, casi la mitad de toda la tierra titulada en el período de transición. La razón de esta contradicción es que, de manera anómala, se asignaron excesivas cantidades de tierra a esos 2,990 supuestos beneficiarios de reforma agraria, contraviniendo lo dispuesto por los Artos. 27 y 33 de la Ley 14, Ley de Reforma Agraria vigente.
Es sabido que grandes cantidades de las tierras entregadas por títulos y asignaciones de reforma agraria han sido traspasadas a terceros, en la mayoría de los casos a través de simulaciones de Actos Notariales, con propósitos de ocultar vicios e incluso ocultar ilícitos, y enrevesar el problema de la propiedad.
(Tomado del Informe gubernamental “Análisis de Informe de Titulación de Reforma Agraria”)