- Campesinos de Carazo afectados por la falta de empleo confían en que haya trabajo al final del ciclo cafetero
Euclides Cerda Calero/Especial para LA [email protected]
CARAZO.- Campesinos afincados en distintas comunidades de Carazo, cifran sus esperanzas en la cosecha cafetalera, la que recién inició con la etapa del graniteo en algunas haciendas, donde por medio de café maduro cortado se paga cinco córdobas, sin alimentación.
La señora Dora Gutiérrez dijo que ella y sus siete hijos se dan a la tarea de cortar café en una finca cafetalera de la comunidad de “Los Gutiérrez”, donde al día apenas cortan tres medios. Cada medio lo pagan a cinco córdobas, y, según ellos, lo poco que ganan lo destinan solamente para la alimentación de sus hijos, porque no les alcanza para vestirse, mucho menos para comprar un radio transistor o un televisor blanco y negro.
Gutiérrez, rodeada de sus hijos luego de una ardua faena en los cafetales de la zona, agregó que también ellos trabajan en la cosecha agrícola de postrera, sobre todo “aporcando” frijoles, donde ganan 15 córdobas al día.
DESESPERADOS
Los campesinos en la actualidad atraviesan serias dificultades debido a la falta de trabajo, pues hay días en que no comen, lo que los mantiene al borde de la desesperación.
Por el mismo problema, algunos venden sus gallinas, puercos o vaquitas, porque de lo contrario se mueren de hambre junto a sus hijos, por lo que la situación se les torna cada día más caótica.
La señora Ana Mercedes Molina asegura que lo único que comen a diario es arroz y frijoles, porque debido a la situación que los flagela, no pueden adquirir siquiera una libra de queso, ya que el precio de éste es muy alto para sus escuálidas economías. De la carne mejor ni se acuerdan, porque es más cara y menos que la puedan adquirir, porque sólo les alcanza para comprar la librita de arroz y frijoles.
HOMBRES HACIENDO TAREAS DOMÉSTICAS
Marvin Antonio Ortiz refirió que mientras las mujeres salen en busca de trabajo doméstico a las ciudades de Carazo y Managua, los hombres desempleados quedan en casa cuidando a los niños.
Julio Valverde, otro obrero agrícola, sostuvo que en las comunidades de Los Gutiérrez y sectores aledaños a Diriamba, la pobreza impera en las familias campesinas, por lo que la gente padece hambre, sin que nadie se acuerde de ellos, “los políticos solamente lo hacen cuando andan en campaña, y después… nada”, se quejó.