- Acusan a los Tres Yasir y sus
compinches por masacre en Los Laureles Norte
Mario Sánchez P. [email protected]
La pandilla “El Candil”, liderada por “Los Tres Yasir”, penetró al Barrio Los Laureles Norte a eso de las once de la noche del sábado, y con fuego de escopetas recortadas, atacó a un grupo de jóvenes que tomaban licor en la esquina de la pulpería San Antonio, matando a uno e hiriendo a unos ocho más.
Varios de los heridos, algunos en peligro de muerte al resultar con el cuerpo bañado de balinazos, se encuentran en los hospitales Alemán-Nicaragüense, “Manolo Morales” y “Lenín Fonseca” de Managua.
Todos fueron levantados del cauce que cruza el barrio, hacia donde huyeron queriendo escapar del ataque de “Los Tres Yasir”. Además del muerto y los heridos, como evidencias del ataque, en la pared de la pulpería se observan varios orificios hechos por los perdigonazos de la escopeta.
MUERTOS Y HERIDOS
El muerto es Saúl Enrique Urbina Díaz, de 25 años, que era conocido como “La Parca”. Éste cayó con el pecho perforado debido a un disparo de escopeta que presuntamente le hizo “El Pelón”, uno de “Los Yasir”. Los otros son “La Rana”, quien supuestamente los dirige, y está señalado como el más sanguinario, y otro conocido como Walter.
Entre los jóvenes heridos de gravedad se encuentra Jimmy Lara Scott, que está en el “Lenín Fonseca”. Una hermana suya señaló que él estaba en peligro de muerte. Otros alcanzados por balinazos en el pecho, las piernas y diversas partes del cuerpo, son Jimmy, Roberto, Oscar y Francisco Dolores Aguirre.
Vecinos que no quisieron revelar sus nombres por temor a represalias de esta pandilla, afirmaron que los jóvenes del barrio estaban tomando licor en la esquina de la pulpería, cuando de pronto vieron a varios jóvenes, entre ellos Delvin y “Chocolate”, que corrían desesperados. Aunque Delvin iba herido, todos lograron escapar.
MASACRE EN EL CAUCE
Al ver que aquellos se les perdieron entre las callejuelas del barrio, “Los Yasir” se detuvieron en la esquina y comenzaron a disparar contra los jóvenes que degustaban licor. Como “La Parca” era muy alto, en cuanto se levantó queriendo correrse, los asesinos le hicieron el disparo que le bañó el pecho, mientras que el resto huyó.
Luego apuntaron hacia el grupo, que ante la imposibilidad de entrar a sus casas porque tendrían que golpear y esperar a que les abrieran, corrieron hacia el cauce, mientras “Los Tres Yasir” y sus compinches les atacaban con objetos y les hacían disparos, relatan los vecinos.
Todos los jóvenes entraron al cauce, pero no pudieron huir porque “Los Yasir” o “Los Candiles” con apoyo del grupo del Barrio 31 de Diciembre, los alcanzaron y los bañaron a balinazos, cayendo uno tras otro, relatan las madres y demás vecinos.
Los vecinos se quejaron de la Policía de La Subasta, a la que llamaron en varias ocasiones, advirtiéndoles que había un muerto identificado y que otros estaban tendidos en el cauce, mientras los pandilleros de “El Candil” y el Barrio 31 de Diciembre rondaban amenazantes las calles.
TRES MUERTOS AL HILO
Con este joven asesinado por “Los Tres Yasir”, ya son tres las víctimas mortales que se les achacan en Los Laureles Norte, donde incursionan constantemente.
El 24 de diciembre de 2000 asesinaron a balazos a un joven conocido como “Kris Kris”, y meses antes habían causado la muerte de uno conocido como Miguel.
El domingo anterior, la misma pandilla entró al barrio y le robó toda la fritanga a una mujer del barrio, además de robar pan en la pulpería San Antonio.
Saúl Enrique Urbina Díaz, de 25 años, tenía tres días de haber llegado de Las Canoas, Tipitapa, a visitar a familiares que viven en Los Laureles Norte, y ayer fue asesinado mientras se divertía con sus familiares y vecinos. Este joven estaba siendo velado anoche en aquella comunidad.
POLICIA JAMAS LLEGO
Los vecinos del Barrio Laureles Norte se quejaron de que a pesar de las insistentes llamadas a la Policía de La Subasta, las patrullas llegaron hasta las 4:00 de la mañana, cuando los armados se habían retirado, los heridos ya estaban en diversos hospitales, y el cadáver de “La Parca” se encontraba en el Instituto de Medicina Legal.