“Valores morales y éticos”

Alfonso Efraín Castellón Ayón*

No quisiera pecar de puritano, o rector religioso de los nicaragüenses, pero creo necesario, especialmente en estos últimos días en que finaliza la campaña electoral y se acerca el día esperado por todos los nicaragüenses para elegir a las autoridades de los poderes Ejecutivo y Legislativo, y del Parlamento Centroamericano, recordar tanto a los miembros de la campaña electoral de los tres partidos políticos, como a los señores candidatos, de que es un momento de reflexión y de mucha importancia el que se avecina; de que estamos ante la cruda realidad de escoger al hombre que por sus principios, por sus méritos, por su conciencia ciudadana y valores o formación integral en conjunto, será el que regirá los destinos de la patria por los próximos cinco años. No se puede ocultar la carencia de los valores con un tinte de color, o mejor dicho, coloreando la personalidad del candidato al punto de querer sublimar esta situación para buscar resultados en la campaña publicitaria como si de un producto de consumo nacional se tratara. Tampoco de disertar jurídicamente sobre las condiciones de las instituciones en el momento que vive nuestra sufrida patria, para atraer el voto y conseguir un porcentaje de diputados que en el mejor de los casos llegará a 5 ó 7, si acaso. Se trata de defender la democracia que tanta sangre, dolor, sacrificios, exilio y destrucción ha costado a Nicaragua; y no puedo ocultar mi deber ciudadano de señalar las razones fundamentales por las cuales el país se encuentra en el estado actual.

No es con señalamientos de corrupción ni con ofertas de chanchitos, vacas, bonos productivos u otras promesas similares, así como tampoco con un discurso de mucha sapiencia que el candidato va a convencer a los electores. Debemos concentrarnos básicamente en escoger a una persona idónea, trabajadora, progresista, empresario, de costumbres sanas y con reconocidos valores morales que lo acrediten como un miembro sobresaliente de nuestra sociedad. Los nicaragüenses estamos cansados de tanto politiquero, de tanto acomplejado de líder, de tanto caudillo, de tantos innovadores que han llevado a la patria a situaciones controversiales. Necesitamos a una persona seria, que tenga las calidades morales necesarias, firmeza y convicción para reactivar la producción en Nicaragua, continuar con el desarrollo de la democracia para que podamos vivir en paz.

Preocupa grandemente a la ciudadanía el hecho de que tanto los medios noticiosos, como autoridades eclesiásticas, electorales y militares, hacen llamados a la serenidad, al respeto de los emblemas de los otros partidos, a las caravanas vehiculares, y símbolos de partidos en contienda. Los nicaragüenses queremos celebrar una fiesta nacional. Queremos pensar con serenidad, patriotismo, y de la manera más objetiva posible, para elegir al hombre que represente lo que al comienzo de este artículo he señalado. Al que deberá ser el Primer Magistrado de la Nación, cuya formación integral nos permitirá continuar con lo que iniciara el gobierno de doña Violeta en abril de 1990. Nicaragua no desea regresar a los racionamientos, servicio militar obligatorio, Comités de Defensa Sandinistas, entrega de paquete AFA. Merecemos un porvenir lleno de esperanza y no un porvenir oscuro e incierto para nuestra patria.

Como miembro representante de la sociedad civil, trabajador independiente, exiliado por largos y duros quince años en los Estados Unidos de Norteamérica, quisiera pedir a los nicaragüenses, con la fe, principios morales, éticos y creencias religiosas que practico, un serio momento de reflexión, para que una vez llegado el 4 de noviembre no nos equivoquemos dando nuestro voto al candidato que no represente los valores morales y éticos que debe tener el hombre que dirigirá el destino de nuestra nación, en los próximos cinco años.

* El autor es abogado y notario.  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí